Mundo Bicicleta
¿Qué entiende el Team Sky por excelencia?
Parad un momento y mirad el sexteto que el Team Sky pone en liza para el mundial de crono por equipos de Bergen. A saber:
Owain Doull: actual campeón olímpico en la cuarteta británica
Chris Froome: ganador de la Vuelta a España, donde se impuso en la crono, y antes de su cuarto Tour de Francia
Vasil Kiryienka: campeón del mundo de contrarreloj hace un par de años
Michal Kwiatkowski: ganador, entre otras pruebas, de la última Milan-San Remo y segundo en l crono final del Tour, en Marsella
Gianni Moscon: gregario multiherramienta de Froome en la Vuelta y actual campeón italiano de la modalidad
Geraint Thomas: dos veces campeón olímpico de persecución por equipos y primer maillot amarillo del Tour, tras ganar el prólogo de Dusseldorf.
Con estos mimbres, con toda la artillería, diría yo, se presenta el Team Sky en la cita noruega que abre la semana de mundiales. Quieren ser campeones de mundo, como el Quick Step o el BMC, junto al Orica, sus rivales naturales.
Para el Team Sky el Tour hace tiempo que dejó de ser un obsesión. Nacieron con la consigna de ganarlo con un inglés y llevan cinco. La mejor carrera han demostrado tenerla por la mano, sin desprecio del trabajo que hay detrás.
Por eso hay un segundo paso, un ir más allá, en la necesidad de ahondar las raíces del equipo en la historia de este deporte. Froome quería la Vuelta para demostrar que ni él ni su equipo son solo capaces de ganar en Francia. Quería la Vuelta para seguir su prospección en los anales de este deporte. Y ya la tiene.
Como ha sido una obsesión del equipo de Dave Brailsford, derribar el muro de las clásicas, techo que superó Wouter Poels el año pasado en Lieja y que Michal Kwiatkowski ha consolidado en San Remo. Desde su creación a la victoria de Poels, fueron más de seis campañas sin mojar en las clásicas. Se dice pronto, sabiendo del empeño puesto.
Ahora caben nuevos techos de cristal, techos que marcarían la excelencia. A mí se me ocurren tres, el primero, el más perentorio, esta crono por equipo y el arcoíris de campeones en el maillot del próximo año. Luego vendría el pavé, donde tienen y han tenido auténticos puñales que en el momento clave o no han podido, o no han llegado, o la suerte literalmente los ha barrido (aún me acuerdo de la caída de dos o tres corredores camino de Roubaix el año pasado cuando eran mayoría en cabeza).
Y por fin el Giro de Italia, la pieza que ambicionó por muy poco tiempo Brad Wiggins y en la que por un motivo u otro no han podido no Rigo Uran, ni Richie Porte, ni Mikel Landa, ni Geraint.
Que el Team Sky, según está ahora mismo, trasciende en la historia, es algo que tenemos claro, pero que quieren darle excelencia a todo lo que hacen es una evidencia.
Yo con ese sexteto, tengo favorito claro para el domingo.
Imagen tomada del FB de Tirreno-Adriático
INFO
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