Ciclistas
Tour: No somos Thymen Arensman, pero podemos entenderle
La entrevista de Thymen Arensman tras ganar su 2ª etapa en en el Tour no te deja indiferente
Podríamos decir que Thymen Arensman es uno de esos ciclistas que, en plena madurez deportiva —tiene unos 25 años—, ha salido perjudicado por esta generación de depredadores que ha tomado el Tour y, con ello, el ciclismo en general.
Recuerdo cuando ganó en Sierra Nevada, en la Vuelta, hace tres años, justo antes de fichar por Ineos. En aquel momento todo eran elogios: era un ciclista que lo tenía todo —fuerte, alto, competitivo en todos los terrenos— y, sobre todo, con hambre.
Ha pasado el tiempo, y los resultados se han hecho esperar, como si costaran la vida.
Entre caídas durísimas y rivales formidables, Thymen Arensman nunca dejó de creer ni de trabajar, hasta llegar a este Tour.
Dos etapas, ni más ni menos: una en los Pirineos y otra en los Alpes. Dos triunfos muy distintos.
La de Superbagnères, evocando aquellas escapadas largas, siguiendo a Millar y Lemond. Y la de La Plagne, escenario donde brillaron Fignon, Zülle y también Boogerd, por delante de los dos capos.
Qué entrevista nos dio tras la victoria: roto por el esfuerzo, por esos 12 kilómetros finales que debieron parecerle 12 años. Apenas podía contener la alegría; le desbordaba hasta no poder controlarla.
Fue como aquella entrevista que nos regaló Mohorič hace dos años, cuando ganó su etapa in extremis en el Tour.
Estas escenas son joyas de la carrera más salvaje del ciclismo —y tal vez del deporte en general—, cuando los nervios y el cansancio quedan a flor de piel, y los corredores se abren en canal.
No puede ser de otra forma. El neerlandés ha llevado el esfuerzo al límite para lograr esto. Pero él es solo uno: hay muchos más que se van del Tour con desilusión.
No somos Thymen Arensman, pero le entendemos. Y le damos las gracias, porque él y todos los que llegaron después nos han regalado otro Tour excepcional.








Un ciclista contra el Sistema
26 de julio, 2025 at 12:23
Casi me he dormido profundamente de lo “excepcional” que está siendo este Tour que ya agoniza…ver a todos los de la general ascendiendo La Plagne como si fueran de excursión cicloturista me estaba curando el insomnio…
Y lo de la anchoa en lata Vingegaard atacando a 100 mts. de meta es para denunciar le…