Ciclismo antiguo
El quinto Tour de Froome pudo ser el primero
¿Qué habría pasado en el Tour de Wiggins si Froome no le hubiera esperado?
Anda la gente dándole vueltas a quién será el líder del Team Ineos en el Tour de Francia, que si Carapaz, que si Geraint, que qué pasa con Tao… muchas conjeturas, nos pone el morbo, y también algunos antecedentes para saber que el líder seguramente, no lo tengan claro ni ellos, que no siempre salen con un plan nítido y que la carretera acaba marcando el pasado, es decir nada que recuerde al Tour de 2012, en el que el liderato de Wiggns sobre Froome estuvo incluso por encima de lo que a veces vimos en la televisión.
Y es que como el sucedió a Miguel Indurain con el sexto Tour, ahora todos vemos que el de 1990 pudo haber sido su primera opción, ya sabéis a todo pasado…, también creemos que el quinto Tour de Froome pudo haber sido el primero que acabo en el podio, pero subyugado ea Wiggins.
El plan del entonces Team Sky era claro.
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En un trenecito, posiblemente uno de los primeros de la historia, “UK Postal” llegamos a llamarle, Chris Froome era el penúltimo en quemarse.
Antes que él iban, recordaréis, Christian Knees, Mark Cavendish con el maillot irisado, Boasson Hagen, Michael Rogers y Richie Porte, antes que entrara en acción el dúo Froome-Wiggins, que acabó primero y segundo en la general.
De aquella alineación se cayó en las primeras etapas Siutsou.
Ese equipazo rodeó a Bradley Wiggins en una edición en la que las cronos tuvieron una cuota casi inédita desde entonces.
La parte más arriesgada de querer ganar con Wiggins a toda cosa era que en cualquier momento las costuras podrían quedar a la vista de todos.
El inglés en las subidas flojeaba con los cambios de ritmo y aquel Froome era una máquina de triturar rivales pared arriba.
Todo lo que no fuera subir a ritmo era matador para el inglés.
Nibali, el rival más cercano, tentó la suerte, pero lo cierto es que la pareja inglesa, rodeada de los australianos que iban antes, era muy complicada de abordar.
Pero hubo dos momentos, un par de instantes, en los que Froome tuvo a Wiggins a su merced, sólo con tratar de contener a los rivales -Cadel Evans no anduvo en ningún momento como el año anterior- y marcar el ritmo veía como el maillot amarillo entraba en crisis.
Se produjo alguna escena que, vista desde la perspectiva de Wiggins, suena ofensiva, con Froome mirando todo el rato para atrás, como evidenciando que su compañero no daba más de sí.
No sé qué suerte hubiera corrido Froome en ese Tour, pues en las cronos Wiggins era dinamita, pero tampoco me extrañaría que Froome piense ahora en esos momentos y divague qué habría pasado si hubiera volado solo.
El ciclismo es una sucesión de trenes, Froome no estaba designado para ganar ese Tour, pero visto ahora, ese pudo haber sido su quinto Tour.








Emilio
14 de junio, 2021 at 17:31
Yo estoy más por pensar que su quinto era el de Geraint. Pero el Giro le puso el dinero por delante, lo corrió, lo ganó….y en el Tour Geraint fue por delante las dos primeras semanas casi sin querer, y en la tercera Froome se quedó.
Eligio dinero por delante de la gloria de ser pentacampeón, y ya nunca ganará un Tour. Nadie lo ha ganado tanto tiempo después del primero desde Bartali, y sin accidente mediante.
Iban Vega
14 de junio, 2021 at 17:48
en el Tour de Gerannt hubo otro mejor que él, Dumoulin