Ciclismo de carretera
Tour 2022: Chapeau Dinamarca
El público y los escenarios fueron lo mejor de la salida del Tour en Dinamarca
Hay cosas que sabes que van a salir bien antes que pasen, y cuando el Tour 2022 anunció la salida de Dinamarca, esa percepción creo que la tuvimos todos.
En la salida de Copenhague, la carrera francesa se aseguraba algo que, por otro lado, tiene siempre por defecto, el llenazo del público, pero al mismo tiempo conseguía poner el pie en una ciudad en la que la bicicleta es la reina del día a día.
Aunar ciclismo profesional con el uso cotidiano de la bicicleta es algo que se debería hacer mucho más, al fin y al cabo el ciclismo es el único deporte en el mundo que mucha gente practica para ir al trabajo o comprar el pan.
La salida del Tour de Dinamarca además ha situado un nuevo país en el mapa de las grandes vueltas, la salida más al norte de siempre y de paso ha mejorado las arcas de una organizadora de ciclismo, la más potente del mundo con RCS, pero empresa al fin y al cabo que busca rentabilidad en el ciclismo.
Dinamarca pasa por un momento deportivo dulce no, dulcísimo, fruto de un trabajo innegable y a la vista de todos
Creo que la mejor manera para medir una labor de país en ciclismo hay que irse a cosas como la pista y ver que la cuarteta danesa es una maravilla de trabajo, compenetración y resultados.
El año pasado puso ante las cuerdas a la Italia de Filippo Ganna en la final olímpica con nombres que no son grandes estrellas pero que bien trabajados y mejor coordinados dan una medalla de plata como un sol.
Eso fue en la pista, el sustrato de muchas cosas que suceden en carretera, aunque en España muchos no se hayan percatado, porque sobre el asfalto, Dinamarca puso diez ciclistas en la salida de Copenhague, uno más que el ciclismo español.
Un pelotón que le vale ser el cuarto país más representado en el pelotón, sólo superada por franceses, belgas e italianos.
Pero no sólo os quedéis con la cantidad, quedaros con la calidad de esos diez ciclistas: Vingegaard está en la lista de los que ha porfiar con Pogacar por el Tour, Asgreen, Honoré y Morkov son clave en el engranaje de victorias del Quick Step, Fuglsang lleva una década ahí y Pedersen es excampeón del mundo.
Y eso que en DSM se calzaron a Kragh Andersen, ganador hace un par de años de sendas etapas.
Capítulo a parte merece Magnus Cort, quien se ha pasado medio Tour en Dinamarca escapado, ha atado el “maillot à pois” y de paso se ha dado un baño de multitudes.
A todos nos ha gustado ver uno de esos ciclistas que “molan” escapado y espoleando las masas, pero al mismo tiempo la suya ha sido una historia que refleja el nulo interés competitivo que ha tenido el tramo danés en este Tour.
Tras una crono inicial llena de interés por la lluvia que iba y venía, las dos jornadas en línea han dejado bastante que desear.
La del puente no dio mucho de sí y la siguiente, la dominical, recordó en parte a la que el Giro disputó en Hungría por los márgenes del Balatón.
Jornadas de tedio para el espectador que vio actitudes en el pelotón que cabría replantearse, en un ciclismo en el que se ve todo que te conciten en la televisión para semejante muermo es un tiro en el pie de este deporte.
No sé si todo el público que reventó las cunetas del Tour se percató de lo mismo, ellos parecían estar pasándoselo muy bien, pero desde luego la caravana ciclista que fueron a ver, no estuvo al nivel del entorno ni del escenario.
Imagen: A.S.O./Pauline Ballet





