Tadej Pogacar
#2022Keys – Pogacar, en la antesala de ser un ciclista de época
Todo apunta a que con Pogacar hemos visto el nacimiento de un ciclista de época
Esta conversación tuvo lugar al calor de una de esas jornadas que dejan perfume eterno de campeón único, de ciclista de época, que decíamos ayer, pues se produjo tras el asalto de Tadej Pogacar al liderato del Tour de Francia con un ataque en la primera etapa alpina, remojado por la fina lluvia de un verano francés…
Así fueron las cosas, una ascensión prodigiosa, una de las de entre un millón, el gran favorito y dorsal uno, el ciclista que venía de apabullar en la crono, tomaba la cabeza, asumía riesgos y contraatacaba ante el primer intento de uno de sus rivales, Richard Carapaz.
Y lo hizo así, gracil, como diría Chema en ese podcast, casi sonriendo
Ese día asistimos a algo tan único y singular que nos vino a la cabeza la pregunta: ¿Es Pogacar un ciclista de época?
Yo creo que lo es, pero cada vez más gente lo admite, Tadej Pogacar es un ciclista de época que está cincelando, aún, los cimientos de su reinado, con la amenaza, siempre perenne que alguien le salga respondón, pero con la certeza de que en el corto plazo será complicado encontrar ese alguien.
Se combinaba esa tarde en el Tour con victorias de calibre en todos los terrenos y apartados.
Pogacar extiende su dominio del Tour a Tirreno, en marzo, en días de perros, a Lieja, en abril, pues en la decana encuentra recompensa, y en Bégamo, durante las hojas muertas de Lombardía a inicios de octubre.
Es un corredor que va a lo suyo, que hace lo suyo, apuesta y puede o no ganar, pero apuesta, juega con fuego y marca su carácter y recuerdo ante el aficionado.
Y ahora llegamos a 2022, tres años después de aquel mofletudo esloveno que sobrevivió al caos de un Algarve que acabó conquistando, lanzando un poderoso mensaje a la concurrencia, aquí había corredor grande, de miras altas.
Con 23 para 24 primaveras, su palmarés habla por la boca de los elegidos, con una presión sobre sus hombros tan grande, que resulta increíble que parezca no pasarle factura.
En 2022 Pogacar defiende corona en el Tour, con el refrendo que supuso su victoria del año pasado, una victoria contundente, sin paliativos, lo suficientemente sólida como para tenerle como gran favorito, incluso con su rival Roglic acechando.
La corona del Tour es lo más destacado, pero no lo único que ocupa a Pogacar, en su agenda emergen anhelos singulares que hablan de su interés por formar parte de la historia gruesa del ciclismo, como ayer, todo un “retazo” o San Remo.
Ambas carreras que parecerían en las antípodas de un ganador contemporáneo de Tour entran también en su agenda, como casi todo lo que dispute, este esloveno está para optar a todo lo que se proponga…
Y en casa, son conscientes del reto, Tadej Pogacar estará muy bien rodeado a donde acuda por un UAE que no vacila en jugar lo gordo en su ficha.
En nueve meses hablaremos, pero tened por seguro que parte de lo bueno que pase esta temporada correrá a cargo de este esloveno mágico por acción y omisión.
Imagen: A.S.O./Charly Lopez




