Ciclismo de carretera
No se puede criminalizar al motorista que chocó con Alaphilippe
Leer al motorista con el choca Alaphlippe te parte el alma
Sobre la historia que hemos presenciado casi en directo, por que lo que nos ofrecieron fue Alaphilippe doliente en el suelo tras chochar con el motorista en Flandes, queríamos apuntar algunas cosas.
Hubo un año, hace cinco, que las motos incidieron de forma manifiesta en las carreras.
Fue en verano del 2015, entre el Tour y San Sebastián, cuando se juntaron varios incidentes.
Entonces escribimos esto:
Es curioso que, en tiempos en los que la bicicleta busca hacerse un hueco en carreteras y ciudades, estemos presenciando casi en directo y tiempo real accidentes o situaciones surrealistas con otros vehículos a motor dentro de las propias carreras ciclistas.
En plazo de diez días, tres incidentes han acontecido, los tres con motocicletas de la organización en lo que es el colmo de la contradicción porque se les supone un papel de auxilio y no de estorbo para quienes compiten.
La primera situación fue en el propio Tour y ocurrió con Jakob Fulsang cuando estaba atento a los movimientos de Romain Bardet en la cima del Glandon. Una moto desbocada serpenteó hasta llevarse al danés en fuga por delante, privándole de al menos disputarle el triunfo a Bardet.
Ya este fin de semana en San Sebastián Greg Van Avermaet fue arrollado por otra moto cuando iba escapado, en cabeza y con opciones reales de ganar. Segundo tiro. El tercero fue en el espectacular Prudential de Londres, cuando a unos cinco de meta una moto se acerca al fugado Sep Vanmarcke y su piloto le toca la chepa sin saber el motivo ni la razón. Surrealista.
Desde entonces, las motos ha sido un tema recurrente en las carreras, cuando no ha sido por abundancia de ellas, fue a causa de influir en el resultado.
Sin embargo el choque del motorista con Julian Alaphilippe el domingo en Flandes no sabríamos calificarlo de error.
Hemos leído las impresiones del motorista con el que chocó Alaphilippe y duele ponerse en su lugar
Ahora mismo este experimentado profesional, con nombre y apellidos, con una larga trayectoria es un hombre al borde de la depresión por el sentimiento de culpa que le recorre el cuerpo.
Habla que se descolgó para ponerse tras los tres ciclistas, junto a la neutra, pues la ventaja se había ido por encima de los veinte segundos, que tomó ese lado de la ruta por que la televisión iba en el opuesto.
Que esas situaciones se dan cien veces en cada carrera.
Pero que cuando quiso darse cuenta, tenía a Alaphilippe encima, hablando por el auricular y ahí prendió el desastre.
¿Evitable? Sí, pero nadie está exento de un error así, por increíble que parezca, pasa en las mejores casas y Flandes si algo tiene es una tradición en el oficio de organizador fuera de toda duda.
Fucking motard de merde !!!!
— Remco Evenepoel (@EvenepoelRemco) October 18, 2020
Leyendo al motorista, viendo las reacciones de los propios directores del Deceuninck, sólo Lefevere cargó algo, pero no como acostumbra cuando se ve en poder de la razón.
El propio Alaphilippe admite darle vueltas a lo sucedido continuamente, qué habría pasado de seguir en carrera, pero nada del motorista.
Desearía que en un tiempo, el que sea necesario, él y Alaphilippe quedaran para hablar de algo que sin duda ha pasado a los libros de historia
Evenepoel se equivoca en esa apreciación, nosotros mientras quedaremos imaginando qué hubiera pasado con los tres en liza.
Imagen: Twitter


