Opinión ciclista
Jaime Rosón, qué poco duró el sueño
Sólo Jaime Rosón sabe qué hay detrás de ese valor anormal
No sé si el azar ha actuado, si los astros se alienaron, pero la pesadilla de Jaime Rosón duró lo que Pedro Sánchez en la Moncloa.
Y si nos permitís el requiebro, a Jaime Rosón quizá le vendrá el tiempo de aplicar su ciencia política, muchos antes de lo que hubiera querido.
Porque al zamorano el sueño le ha durado poco, muy poco.
Apenas unos mese de celeste en el Movistar, con un maillot blanco en Tirreno y la general de la Vuelta a Aragón como hitos.
El ciclismo español que no va sobrado de grandes nombres en el futuro inmediato pierde unas sus referencias.
Jaime Rosón entró en el círculo, acató las normas, tenía pasaporte, pitó y punto.
Le han caído cuatro años, incluso con su edad, parece una sentencia a una carrera deportiva que iba poco a poco, por buen camino.
No sabemos los pormenores, nos sabemos sobre la defensa que querrá esgrimir, si la quisiera, ahora mismo está solo, el equipo ha liquidado la relación.
Para volver a ver a Jaime Rosón en un pelotón habrá que echar mano de fotografías.
El ciclista que estuvo a un paso de ganar a Nibail en Croacia, que crecía con paso firme, con los pies en el suelo.
Pero ha pitado.
Y una sensación extraña recorre nuestro cuerpo.
Aquí, que ante situaciones del mismo tipo nos ponemos como motos.
Que criticamos a quien se le ha ido la mano.
Caer en este error, de eso nadie está libre, pero que en el caso de Jaime Rosón no nos lo esperábamos, es algo que debemos admitir.
Su error le ha costado carísimo, no cabe darle más vueltas, cuatro años es en una carrera deportiva una cadena perpetua.
No le hemos oído, ni leído, decir nada, no sé si un día nos dará su versión.
Él ya ha visto cómo se las gasta la familia ciclista.
El equipo lo ha despachado con una nota recordando que su anomalía viene de antes, que nada tiene que ver con Movistar.
Así es el recorrido de la Ciclobrava
Como bien leemos, nos es la primera vez que pitan en “chez Unzué”.
Los medios lo despachan con el comunicado del equipo, poco más.
Jaime Rosón, qué poco ha durado el sueño.





