Opinión ciclista
El ganador moral vs el ganador real
El ganador moral queda en el corazón, el real en las estadísticas
¿Quién es el ganador moral del Mundial de Florencia? ¿Purito?
¿Y el de aquella etapa del Tour que pillaron a Jack Bauer sobre la línea?
Eso de ganador moral es una gilipollez, me dijeron una vez. Y no era cualquiera, era Oscar Pereiro, desde la quietud de la habitación, en el relax posterior a la etapa.
El otro día vimos a Politt como TT durante breves momentos tras su derrota ante Cousin.
Politt era el ganador moral.
A raíz de este desenlace se montó este curioso debate en FB.
A veces de tanto perder te haces ganador, aunque sólo sea por las muescas que la derrota deja en tu ADN.
Ser una vez, dos, tres el ganador moral te acaba marcando, te ayuda a mejorar, ser competitivo de verdad.
El año pasado por ejemplo. Clásicas de primavera.
Un tal Greg Van Avermaet se puso piel de lobo, harto de ser segundo y tercero tras acabar el el corazón de los aficionados.
Lo ganó casi todo, menos Flandes por la caída de Sagan. Sin embargo le vinieron algunas críticas, que sí especulaba, que si corría a la contra, expectante de Peter Sagan.
Pero ¿Quién no corre pendiente de Peter Sagan?
Van Avermaet fue muchas veces ganador moral
Greg Van Avermaet aunó una racha increíble en el adoquín, una fila de piezas enganchadas por el pegamento de la decepción de años atrás.
Entonces Van avermaet fue el ganador moral, pero ello no computaba en puntos UCI, aunque sí en el corazón del aficionado que ama el buen ciclismo y el riesgo.
¿Cuántas veces ha sido Tim Wellens el ganador moral?
Incluso Tiesj Benoot ha sido el ganador moral alguna vez. Y otros muchos.
Pero Benoot no ganó una grande hasta el día que, desde las experiencias pasadas, se rehizo en las sendas de la Strade Bianche para llevarásela a Bélgica.
El otro día Jérome Cousin recibió un aluvión de hostias en sus redes sociales y especialmente en Instagram.
https://www.instagram.com/p/BgE09HrDDnT/?taken-by=cousin_jerome
Su pecado fue ganar de forma huraña a Nils Politt. Un triunfo como miles que hemos visto.
Le dio el último relevo. Nils Politt pasará como el ganador moral, pero no creo que la grandeza del Katusha se construyera en base a ganadores morales. Eso queda bien para la literatura.
Ganar se puede hacer de mil maneras, pero en el ciclismo actual las cosas están tan igualadas, tanto, que a lo sumo te puedes permitir una floritura, si es que puedes.
De ahí el valor de las estrellas y de su camino, de lo que hacen diferente y de lo disparado que está el interés sobre corredores como Sagan, Valverde o Van Avermaet. Porque salen de la norma, salen de la regla, y aquí se cuentan con los dedos de la mano.
Para el resto de ciclistas ganar es la excepción y ganar el WT tiene un coste inmenso. Mirad los nombres que dominan las etapas reinas de Niza y Tirreno, son los mismos que en julio estarán delante, dando cera, en el Tour.
Es lo que hay, aunque a veces a la gente del ciclismo, por lo general conocedores de lo que se cuece sobre una bicicleta, porque acostumbran a practicarla, se le olvida que delante hay rivales cuales hienas pendientes de sacar lo mejor, y peor, de ti por cruzar primero el arco de meta.
Imagen tomada de: https://news.bournemouth.ac.uk



