Ciclismo
Es tan legítimo como aburrido que Pogačar quiera arrasar
Si que es cierto que Pogačar y su equipo acaparan talento y eso no es bueno
No hemos llegado a la mitad del Tour de Francia y ya estamos con la cantinela de cada año: que si Tadej Pogačar no deja ni las migas, que si el UAE ates apabulla y todo lo que ya sabemos de sobra.
Sinceramente, el tema aburre, de la misma manera que admito que aburren las victorias por aplastamiento convertidas en norma.
Nunca he sido de mirar la estadística, pero seguro que existirá el dato de cuántos triunfos se han logrado en solitario entre los grandes de la historia del ciclismo, y me costaría mucho pensar que el esloveno no fuera el primero de ese listado.
Pogačar ha sentenciado el Tour de Francia en el Tourmalet, en plena primera semana.
Aunque todos sabemos que en este deporte pueden pasar mil cosas, también tenemos claro que, si no sucede algo extraordinario como una enfermedad o una caída, nada lo va a apartar de ahí.
En esto estoy de acuerdo con todos, me vale cualquier argumento.
Es triste saber el desenlace casi desde el inicio.
Recuerdo perfectamente que, al comienzo de este Tour, algún lector nos echaba en cara que diéramos por ganador a Pogačar antes de tiempo, cuando en realidad solo reflejábamos lo que ya intuíamos de forma evidente.
Es una realidad triste pero cierta.
El líder del UAE no falla, no flaquea, si se cae se rehace y si pincha vuelve sin inmutarse.
Prácticamente solo le queda ganar la París-Roubaix para completar su obra, porque en el fondo sabemos que el día que decida ir a la Vuelta a España, la historia directamente no va a existir.
Dicho esto, al mismo tiempo creo que es totalmente legítimo que el UAE no deje nada para los demás, y que decida acabar con los sueños de corredores como Javi Romo o Richard Carapaz camino de Le Lioran sin el más mínimo titubeo.
Son los mejores, ejercen como tales y lo ejecutan en la carretera.
Su actitud es tan legítima como lo es el derecho del aficionado a aburrirse con este dominio.
Y eso que no me gusta que acaparen tanto talento, porque lo hacen.
Son opiniones, bandos contrapuestos, y en este espacio, donde nunca hemos querido ser un bien queda, estamos de acuerdo con las dos posturas.
Eso sí, a Pogačar no le van a perdonar el día que no carbure como lo hace en la actualidad.
Imagen: ASO/Pressesports/Bernard Papon








