Ciclismo antiguo
Zabel en 5 esenciales
Cuando Erik Zabel entraba en el grupo de cabeza, rara vez fallaba
En la historia del ciclismo, corredores como Erik Zabel hubo muy pocos.
A un físico interesante, se le unió una de las inteligencias y sprints largos más finos que haya visto nunca.
150 éxitos, cifra redonda, explican una figura en lo más alto hace menos de treinta años, que se perpetuó por mucho tiempo siendo un ciclista prototípico de la época que le tocó vivir.
Ahí van esos cinco esenciales para entender a Erik Zabel.
Estipe de ciclistas
Aunque Erik Zabel fue el más destacado con diferencia, tres generaciones con este apellido surgieron desde Berlín Este para conquistar buenas parcelas del ciclismo mundial.
Así las cosas Erik, siguió los pasos de Detief Zabel, modesto ciclista de los años cincuenta y muchos años después vendría Rick, profesional aún en el seno del Israel, como integrante del grupo de que vino del Katusha.
Velocista bueno en cotas
Erik Zabel se distinguió por ser el sprinter de su época que mejor pasaba las cotas, cuando éstas estaban cerca de meta.
Vivió los últimos tiempos de Van Poppel y Abdoujaparov, coincidió con Cipollini y se batió con gente como Minali, Svorada, Baffi o Blijlevens.
A todos les mojó la oreja alguna vez, fruto de esa versatilidad que le reportó, entre otras cosas, cuatro Milán-San Remo y doce etapas en el Tour.
En el Telekom de 1996
En su abanico de capacidades, Zabel no desentonó nada de aquel rodillo que fue el Telekom de 1996, el capitaneado por Riis y Ullrich al que Zabel contribuyó en favor del danés, cuando lo necesitó.
Pero no sólo eso, en aquel equipo en el que caminaban todos una barbaridad, Zabel se embolsó dos etapas y el primero de sus seis maillots verdes en el Tour.
Confesión de EPO
Claro que aquel rodillo tenía truco y muchos años después, y acorralado por aquel informe “en diferido” sobre dopaje en el Tour de 1998, Zabel admitió haber consumido EPO, un hecho que, incluso sabiendo que era más que probable, quita brillo a sus logros, si bien aquel ciclismo fue un poco como la ley de la selva.
Una carrera: aquella San Remo de Freire
El dominio de Zabel en San Remo tuvo un episodio surrealista aquella vez que Freire le ganó por el córner, en la misma línea de meta, porque el alemán se aprestaba a celebrar el triunfo cuando aún no había tenido lugar.
Aquel día yo creo que es más recordado por el aficionado medio, y eso que a Zabel las victorias se le cuentan más allá de la centena.
No pocos nos acordamos de aquello cuando vemos una situación similar en el presente, para Erik Zabel debió seruna vergüenza terrible, pero el tiempo demostró que tenía cosas más horribles de las que esconderse.
Imagen: Insidethegames





