Ciclismo
Doblete de Visma: no es obligatorio ver ciclismo
El doblete de Visma da aire a quienes sólo ven ciclismo para destruir
Entre la sentencia de Matteo Jorgenson en la París-Niza y la de Jonas Vingegaard en Tirreno-Adriático pasó el tiempo suficiente para que un buen grupo de escépticos empezara a dudar de las bondades del doblete del Visma.
Es el día de la marmota, es el cuento de nunca acabar, es la pescadilla que se muerde la cola, una sensación tan pesada como subjetiva que me deja una conclusión: si tan mal está el ciclismo ¿para qué cojones lo seguís?
No es la primera vez que hacemos esta reflexión.
Una de las primeras ocasiones que caímos en estos comentarios fue aquella en la que Chris Froome sentenció el Tour 2015 con el famoso ataque en la Pierre de Saint Martin.
Se habló de gasolina súper, de mierda de la buena en el seno del Team Sky, que iban con lo que otros no tenían y que lo de Froome era antinatural.
Si Visma fuese un equipo de basket o fútbol estaríamos hablando del gran trabajo de ojeadores, planificación y preparación, pero ay, es un equipo ciclista
— El Rey del pancartazo (@pancartazos) March 11, 2024
Es cierto que el inglés destacó de un día para otro, en la Vuelta 2011, pero desde ese click estuvo en la cima del ciclismo hasta que pegó la hostia en aquel calentamiento de crono en el Dauphiné, ocho años después.
Durante ese periodo Froome ganó cuatro Tours, un Giro y una Vuelta, que pudo mantener gracias a la pléyade de abogados que tuvo a su merced ante el positivo que dio en la edición de 2017.
No contento con ello, le llegó otra como propina al año y pico, fruto de la descalificación de Juanjo Cobo.
A Froome le iban a dar más cera que a Lance Armstrong, le iban a sacar hasta los secretos de alcoba y le iban a retirar todos lo triunfos
Seis años después seguimos esperando esas noticias, como las de otros tantos, pero no llega, quizá no había de dónde agarrar.
Ya dije entonces que para qué se veía ciclismo si todo era una patraña química de dopaje y trampa, que todo estaba podrido…
Estos años, ya he leído de todo sobre Van der Poel, Van Aert, Roglic y hasta Pogacar.
Ahora le toca en exclusiva al Visma, el equipo que parte el bacalao.
Nada tiene que ver el trabajo obsesivo que desarrollar en la retaguardia, nada tiene que ver que fiche bien, que tengan buenos ojeadores, que se gasten el dinero en un mejor material, sin entrar en acuerdos de patrocinio al uso.
Nada de eso tiene que ver, como que llevan tiempo ahí delante, que demuestran saber ganar con diferentes ciclistas y que afinan los objetivos como nadie.
Hace un mes casi no habían logrado levantar los brazos, hoy llevan en su cuenta las dos clásicas y las dos vueltas por etapas más importantes de las celebradas.
Esto es así, como que seguirán incrementando el botín y si un día pasa como Lance Armstrong, ya penarán sus mierdas, que por el momento las carreras que estamos viendo ya no volverán y mientras algunos le dan vueltas, el pelotón pasa volando.
Imagen: A.S.O./Billy Ceusters





Manel
12 de marzo, 2024 at 20:59
Froome no sé si se dopo, pero merecía q le inhabilitada y le hubieran quitado un Tour, a otros muchos x mucho menos, los desterraron.
Creo q Visma trabaja al límite de la norma. Es decir 0.05 más y sería dopaje.