Ciclistas
Bob Jungels: ser polivalente no es un chollo
Ciclistas como Bob Jungels son esos regalos que este deporte te da, y que ganen cosas, es un premio compartido.
En el ciclismo moderno los corredores como Bon Jungels no lo tienen sencillo, bueno en el ciclismo moderno, y en otros muchos momentos.
Ser bueno en todo, pero el mejor en nada no tiene el premio que, de forma inicial, creemos que merece.
Ciclismo en la intimidad, la Pirinexus
Lo que hemos leído de Bob Jungels y venimos viendo desde hace tiempo, lo dijimos en su día, por ejemplo de Geraint Thomas.
Sin embargo el coqueteo que algunos mantienen con la excelencia, el caso de Thomas y su equipo propuso que un día, uno, diera el salto más allá y acabara ganando todo un Tour de Francia.
En el caso de Bob Jungels las cosas no son sencillas.
Pasan los años, ciclistas, estrellas del Deceuninck entran y salen y él sigue allí perenne, como al principio.
Eso se podría interpretar en clave positiva, siempre tienes hueco en el mejor equipo del mundo, pero también implica que tienes que cerrar huecos.
La marcha de Niki Tersptra hace un año, otro que estuvo siempre al cobijo de Lefevere, aupó a Bob Jungels a disputar clásicas de pavés.
Ganó de forma admirable la Kuurne, voló literalmente y condicionó a favor de Stybar el desenlace de Harelbeke… pero hasta ahí le dio el motor.
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El año pasado por estas fechas, incluso en París-Niza, Jungels era un bestia parda que en los abanicos de la “carrera hacia el sol” se bastaba para cerrar los huecos a cuchillo.
Todo eso estuvo bien, pero veíamos a un ganador de Lieja haciendo las veces de favorito en el pavés y al mismo tiempo optando al top ten del Giro de Italia.
Sigue obsesionado con esa sexta plaza en 2016.
Claro tanto objetivo, tanta calidad, tantos frentes en tan poco espacio de tiempo no dio para casi nada, y entiéndase que cuando decimos “para casi nada” nos referimos que no sacó un resultado de esos que el motor de Jungels merece.
Ahora cambia el tercio, sabedor que “ser un ciclista versátil no siempre es un regalo”, Bob Jungels centra el tiro, entre una etapa y un top ten en el Tour, se queda con lo primero.
Nos gusta la idea, su caso es el de otros muchos que quieren entrar a todo y acaban con nada o bien poco.
Ciclistas como el luxemburgués son esos regalos que este deporte te da, y que ganen cosas, es un premio compartido.



