Ciclismo
Para Vingegaard el equipo cuenta, vaya si cuenta
Un equipo fuerte es una baza clave para Vingegaard
La confirmación oficial del ocho del Visma-Lease a Bike para el Tour de Francia2026 pone sobre la mesa una realidad incontestable: los bloques perfectos no duran para siempre.
El aficionado recuerda perfectamente aquella alineación mítica de 2022, un bloque coral donde Steven Kruijswijk, Christophe Laporte, Tiesj Benoot, Nathan Van Hooydonck, Primoz Roglic, Sepp Kuss y Wout van Aert volaban al unísono para proteger y encumbrar a Jonas Vingegaard.
Aquello era una apisonadora imbatible en todos los terrenos.
Sin embargo, mezclar aquella obra de arte colectiva con la formación que realmente tomará la salida en este Tour sería un error por mucho que nos parezca que el potencia de este equipo sigue resintiéndose.
La gran -y peor- noticia es la obligada ausencia de Wout van Aert, un baluarte histórico que se pierde la ronda gala por primera vez desde que ingresó en la estructura del equipo en 2019.
Su baja abre un vacío colosal en la estrategia tradicional de la escuadra.
Para ocupar ese codiciado y exigente puesto de última hora, se ha decidido apostar por el joven italiano de 23años Davide Piganzoli, una de las promesas emergentes del pelotón que debutará aquí tras haber firmado la octava plaza en el pasado Giro de Italia mientras trabajaba para el jefe.
Junto a la juventud de Piganzoli, la responsabilidad de sostener las opciones del jefe de filas recaerá en nombres fijos de la actual guardia pretoriana.
Sepp Kuss y Matteo Jorgenson son los hombres clave.
La presencia de Kuss supone el único nexo directo en las alturas con aquella maquinaria perfecta que se evoca de la temporada 2022.
Con este bloque ya confirmado, la gran incógnita es si estos escuderos de hoy serán capaces de inclinar la balanza en un cara a cara donde Tadej Pogacar parte con el cartel de favorito absoluto.
La carretera dictará sentencia, pero el análisis frío e inmediato nos demuestra que el Visma acude a la batalla con un ejército renovado y diferente.
Seguimos con el trotón, Victor Campenaerts, quien aporta veteranía y potencia para rodar en el llano, complementado por el italiano Edoardo Affini.
Bruno Armirail sumará su capacidad de rodador topen persecuciones y terrenos abiertos, mientras que el joven noruego Per Strand Hagenes completa la formación aportando frescura para las jornadas de desgaste inicial.
Con estos siete nombres, el Visma confía la suerte de su líder a una estructura que siempre que mire a la de cuatro años atrás perderá siempre.
El ciclismo, ese deporte individual dicen, pero donde el equipo cuenta, y para VIngegaard más que nadie, necesita madera, necesita jefazos en ruta que bailen alrededor del coco esloveno como aquella tarde del Granon…
Imagen: A.S.O./Gaëtan Flamme






