Ciclistas
Vuelta Burgos: Isaac del Toro sigue a lo suyo
Burgos propicia que Del Toro siga ganando galones en UAE
No son muchas, pero con Burgos crece el número de vueltas en la cuenta de Isaac del Toro, un ciclista, mal que les pese a muchos, que sigue haciéndose el hueco del segundo de abordo en el potetísimo UAE.
Todo se decisión en la etapa final de la Vuelta a Burgos, un auténtico pulso por la general en las celebradas Lagunas de Neila.
El gran protagonista como digo fue Isaac del Toro, que llegó a la salida a 26 segundos de Léo Bisiaux, el líder de la carrera, y acabó dándole la vuelta a todo en la subida final.
La jornada incluía tres puertos antes de afrontar el temible ascenso final de 6,4 km al 9 % de media.
Pronto se formó una fuga con seis corredores, entre ellos Carlos García Pierna, que aprovechó para sumar más puntos de montaña y darnos un buen susto en un descenso.
El grupo aguantó hasta el penúltimo puerto, pero el ritmo del pelotón, marcado por el equipo de Bisiaux, fue reduciendo la ventaja hasta cazarlos a falta de 10 km.
En las rampas más duras, a tres kilómetros de meta, Del Toro lanzó un ataque junto a Giulio Ciccone, dejando atrás a Bisiaux, que empezaba a sufrir y veía cómo su ventaja en la general se evaporaba. Ciccone, más fuerte en los metros finales, se llevó la victoria de etapa, pero Del Toro llegó segundo y, lo más importante, con un margen suficiente para arrebatarle el maillot morado a su rival.
El golpe definitivo fue la combinación del tiempo ganado en meta y las bonificaciones: Del Toro consiguió 45 segundos sobre Bisiaux, suficiente para pasar de estar a 26 segundos por detrás a terminar con 25 segundos de ventaja.
Bisiaux, que había vestido el maillot de líder y el de los jóvenes durante varios días, no pudo seguir el ritmo en el momento clave y cedió también su puesto en el podio a Lorenzo Fortunato, que acabó segundo a 19 segundos del ganador.
El podio final quedó así: 1.º Del Toro, 2.º Fortunato y 3.º Bisiaux.
Para el mexicano, la victoria tiene un sabor especial: es el segundo en la historia de su país que gana esta carrera, después de Raúl Alcalá en 1993.
Pero no sólo eso, ver a Del Toro y a Ciccone, delante, tras la Clásica de San Sebastián, nos recuerda aquellos años en los que ambas carreras compartían protagonistas.
Y lo hizo con un final que no es la primera vez que vemos en las Lagunas, remontando en la última etapa y demostrando que, en el ciclismo, nada está decidido hasta cruzar la meta.





