Ciclistas
Moments 24 Milán-San Remo y los mejores kilómetros del año
El festival de Philipsen y Van der Poel en la Milán-San Remo
El debate sobre si la Milán-San Remo es una gran carrera quedó atrás hace años, coincidiendo con la irrupción de esta generación que compite como si no hubiera un mañana.
La clásica italiana siempre ha tenido su encanto, especialmente en esos kilómetros finales que son, sencillamente, espectaculares. No importa quién los dispute; aunque con estos ciclistas, el espectáculo es como un café cargado: intenso y lleno de sabor.
La edición de 2024 no fue la excepción.
La Milán-San Remo sigue siendo la única gran carrera que Tadej Pogacar encara con todo pero aún no logra conquistar.
Monumentos, grandes vueltas, mundiales… Todo lo demás ha caído en sus manos, menos ésta.
Esta vez, Pogacar volvió a brillar con su ataque en el Poggio, desintegrando el grupo con su ritmo demoledor. Sin embargo, los mejores del pelotón le aguantaron el pulso, neutralizando un movimiento que, tras 290 kilómetros, se siente como un cuchillo en la piel.
El tramo entre la Cipressa y el Poggio ya te deja sin aliento: el ritmo del UAE Team Emirates, el ascenso, el descenso… Todo con un nivel técnico y de tensión que eleva el ciclismo a otro nivel.
En ese escenario, surgieron nuevamente los nombres clave: Mathieu van der Poel y Jasper Philipsen.
La manera en que el campeón del mundo en ese momento dejó su rol protagonista para trabajar para Philipsen fue una lección de trabajo en equipo, incluso con los mejores ciclistas del mundo a su alrededor.
El final de Philipsen, como ya imaginamos, fue inapelable. Cada vez que tiene una alfombra roja hacia la meta, no perdona.
El podio dejó una imagen única: tres amigos haciéndose un selfie tras una de las carreras más emblemáticas.
El ciclismo pocas veces regala momentos tan redondos.





