Ciclistas
La tercera semana de la Vuelta es el perejil de los comentaristas
La tercera semana de la Vuelta es la gran baza de los comentaristas para cuestionar el dominio de los jóvenes
Hubo un momento en la cima del Colláu Fancuaya que Samuel Sánchez y Purito Rodríguez pusieron mucho énfasis en la tercera semana de la Vuelta, como argumento para cuestionar explicar el arrojo casi temerario que mostraban algunos ciclistas con escasos veinte años.
“Es que queda mucho, es que la primera es muy diferente de la tercera semana” venían a decir.
Y estoy muy de acuerdo con ellos.
Los que vemos ciclismo hace muchos años vamos con una óptica no quiero pensar que antigua, pero sí algo desactualizada, para juzgar a esta generación.
Conviene cambiar el chip y comprobar que las cosas han cambiado, y no digo que los que llevamos en esto un tiempo, comentando y opinando, debamos irnos, no por Dios, pero sí que ciertas visiones puedan tener sitio en los grandes foros.
Visiones más jóvenes y paralelas a lo que está sucediendo.
La óptica de Samu y Purito volvía una y otra vez sobre la tercera semana, cuando lo que estamos viendo responde a otra lógica, a la norma de una generación que corre a tope un día y otro, como si mañana no hubiera competición.
Sobre el mismo líder dijeron cosas que todos vemos: Evenepoel se pone a tirar y no mira para atrás, no mueve el codo ni pide relevo, y cuando un rival, como Enric de cara a meta, le ataca, le sigue y le devuelve al grupo.
Yo no diría que es prepotencia, pero sí la factura de una juventud que se ve capaz de todo.
Así lo reconoció Samu, al igual que la forma de correr de Jay Vine.
El australiano que ya ha doblado presencia en los podios de la Vuelta llamó la atención del campeón olímpico por su obsesión con el potenciómetro durante la subida,
Como aquella vez que lo dijimos, hace casi diez años, de Chris Froome, sucede con este ciclista que viene de Zwift, un universo para el que muchos ciclistas guardamos algunas reservas.
En todo caso, los cambios que acontecen nos sugieren un ciclismo muy diferente al de hace tan sólo tres años, cuando aún vivíamos de las rentas de los trenecitos y de los planteamientos más convencionales en las tres semanas,
Ahora mismo se plantea un dilema que los comentaristas de TVE, Eurosport y otros sitios por los que vemos la carrera deberán valorar a final de carrera.
¿Quiénes tendrán razón?
Los comentaristas que repiten una y otra vez que esto es largo y que calma o los chavales que controlan la Vuelta a edades intempestivas ya desde la quinta etapa.
Algunos aducen a Pogacar como el argumento para justificar esta forma de correr, olvidando que el bueno de Tadej tuvo su “Galibier” por competir siempre cara al aire.
En todo caso, la violencia con la que esta generación se ha impuesto ha sido tal que hasta los que comentamos este circo tenemos que admitir que nos hemos visto superados.
Imagen: Unipublic / Sprint Cycling Agency





