Opinión ciclista
¿El Tour en problemas?
El Tour no está exento de problemas, aunque parezca que puede con todo
No nos nos hemos vuelto locos, ni pretendemos provocar, pero la mera observación de la carrera invita a pensar que las cosas no son sencillas ni en la carrera más poderosa de la tierra.
El Tour de Francia es el gran evento deportivo de cada año, posiblemente el más importante tras los juegos Olímpicos.
Pero no todo son rosas, no es el camino de rosas que muchos creen.

La presión que supone a las estrellas es tan aplastante que muchas veces nos quejamos, ayer mismo, otra vez más, que el espectáculo de la lucha por la general está capado.
Hemos leído además este artículo en Velonews que cuenta la sucesión de “pequeños dramas” que rodearon la carrera el año pasado encadenando episodios, a cual más triste para quienes queremos este deporte.
Justo veinte años después de la tétrica edición del Festina, el Tour 2018 empezó en el ojo del huracán por el affaire resuelto contra el reloj para Chris Froome y su resultado adverso en la Vuelta a España.
Aquello se cerró en los juzgados pero no en los corazones de la gente que ya de salida le propinó una sonora pitada al inglés y su equipo
El punto álgido fue Alpe d´Huez, con un imbécil golpeando a Chris Froome y una muchedumbre atosigando los ciclistas: gritos, toqueteos, empujones y bengalas.
De una nube de humo no salió vivo Vincenzo Nibali, a quien le arruinaron una carrera en la que apuntaba maneras, y por ende el resto de la temporada.
A Nibali no se le volvió a ver bien toda la campaña, salvo Lombardía.
Pero no sólo eso, el espectáculo, volvemos al inicio, fue muy limitado, incluso con innovaciones como la mini etapa que gana Nairo Quintana y la jornada del pavés.
Asó las cosas, los 35 millones de libras de presupuesto del Team Sky dejaron todo muerto, casi antes de salir a la carretera.
De hecho, con Tom Dumoulin merodeando la cabeza, el debate y la emoción se centraron en la serpiente de dos cabezas que fue la pareja Froome-Thomas.
“No podemos culparles de ganar” dice Christian Prudhomme.
Pero Prudhomme comprueba como las audiencias de televisión no son las mejores, por mucho que cada año la lista de pueblos para acoger el Tour sea larga, y la gente se agolpe en las cunetas.
En Francia el Tour ha bajado de 2,3 a 2,1 millones de espectadores de media.
Se ha calculado que medio millón de espectadores ha fallado a cada llegada de etapa.
El mundial de fútbol y malos momentos de Macron, quitaron el Tour de las portadas.
La íntima relación de Trek con el carbono
En breve vamos a conocer el recorrido del Tour, eso es un gran momento para todo buen aficionado, por mucho que cada julio no acabemos de verlo como nos gustaría, como la gran fiesta del ciclismo mundial.
(*) Por cierto que el artículo firmado por Andrew Hood precisa que la audiencia de Eurosport en España subió diez puntos, felicidades a los implicados.




