Mundo Bicicleta
Tiendas de bicicletas: una historia de sufrimiento silencioso
La situación de muchas tiendas de bicicletas roza la tragedia

El otro día, a tenor del Black Friday que nos tiene locos a veinte días vista, escribimos algo rápido sobre la suicida política de descuentos que se mueve entre las tiendas de bicicletas, las marcas y todo este bendito mundillo.
La realidad es que la cosa está pasando de negro tenue a negro oscuro, muy oscuro.
En el sector hay gente pasándolas muy putas, más de lo que imaginamos, y nos tememos que este invierno, que aún no ha empezado, está siendo muy largo.
Las tiendas de bicicletas, como punta del iceberg, son la primera piel, fina y frágil de resistencia ante lo que se impone.
Los equilibrios son equilibrios, mientras se pueden hacer, pero la balanza acaba desequilibrándose y…
Queremos traeros este escrito…
Esta semana se ha conocido una noticia que me ha afectado mucho, más de lo que hubiera imaginado.
Tras 72 años de vida, Bicicletas Belga, la segunda tienda de bicicletas más antigua de la capital Valencia, cierra sus puertas.
Los recuerdos se amontonan.
Allí fue donde compré mi primera bicicleta de carretera; donde pasé agradables ratos conversando con Vicente padre dentro del espacio reservado para el taller; allí era donde me animaban a participar en eventos cicloturistas, donde la mujer y padre de los “Vicentes” me atendía de forma exquisita; donde, en definitiva, se respiraba ciclismo en mayúsculas. Y gracias a ese valor añadido acabó siendo “mi tienda”.
Los tiempos cambiaban y la familia, con Vicente hijo a la cabeza, iba adaptándose.
Acometieron una importante remodelación en el local y lograron un aspecto más acorde a las tendencias actuales: una boutique más espaciosa aunque para ello tuvieran que alejar el taller (para mí el núcleo más importante de un establecimiento de bicicletas). Se esforzaron por estar presentes en las redes sociales, sus corredores lucían en competiciones locales, acudían a eventos locales y no se olvidaron de tener presencia online con su propia plataforma.
Es decir, han caminado sin perder de vista los cambios que la sociedad va fijando.
Pero aún así no ha sido suficiente. Y esto da que pensar y me preocupa.
Las causas del cierre
En una entrevista publicada en el diario Las Provincias de Valencia, padre e hijo cuentan las claves del porqué se ha tomado esta decisión.
«Una competencia muy agresiva, pero no solo ‘on line’ sino también física, por las grandes superficies; por supuesto que errores internos de empresa que asumo, y la globalización, que ya no busca la excelencia sino únicamente los precios bajos (Vicente Martínez propietario de Bicicletas Belga)
Pueden ser múltiples pequeños detalles los que han inclinado a la familia Martínez hacia el cierre de una tienda tan emblemática. Ellos lo saben mejor que nadie. Pocos pueden presumir de su vasta experiencia.
Voces expertas en la empresa reclaman apostar por ofrecer valor añadido como salvavidas entre tanta competencia. Bicicletas Belga, hasta donde yo conozco, ofrecía un servicio muy profesional. Por eso creo que no existe una sola receta para sobrevivir en cualquier tipo o modelo de negocio. Son tantas y tan complejas las variables que tenemos que tener en cuenta en una actividad empresarial, que quizás muchas de ellas no las podamos controlar ni tan siquiera ser conscientes de ellas
Pero esto daría para otra publicación con voces más expertas que la mía.
Por Carlos Navascués, de Qué Grande ser ciclista, desde su Linkedin
Imagen: FB de Bicicletas Belga



