Opinión ciclista
La tragedia no es que vuelva Michael Boogerd
¿Perdonar o no perdonar a un confeso de dopaje?.
Nótese que no digo no dopado, palabra que suena tan mal que se tendría que utilizar con mucho más cuidado. Esto en cualquier otro deporte ni se plantearía.
Hay para todos los gustos, pero la pena de por vida es una de las monedas de cambio en estos casos, como el hecho de ver que en los volantes de los coches puedan haber algún ex corredor que admitió sus pecados de forma abierta.
Aquí siempre hemos sido de conceder segundas oportunidades, de entender que esto no es tan sencillo como para que llegado un momento, directamente se coja el camino que todos tenemos por bueno.
Roy acusa a Boogerd de sostener el dopaje como norma en su vida, no como algo puntual. Se basa en ello para argumentar que no puede volver, o que al menos para el ciclismo no es bueno que vuelva.
Pero entonces ¿Quién delimita esa trampa?
Muchas de las confesiones hablan de momentos clave, instantes de debilidad, se sitúan en el tiempo, se marcan en el calendario, incluso aunque suenen a risa.
Creo que esto es mucho más complicado de lo que parece como para soltar frescas en la primera red social que se cruce en nuestro camino, primero por la persona que está en el ajo y segundo por la imagen de deporte de alpargata que se transmite casi de forma perenne.
Que Boogerd vuelva no creo que sea una tragedia para el ciclismo, la tragedia es que haya un marco tan laxo que los que nunca han pitado se sientan indefensos e incluso hasta bichos raros y es que en el mundo.
Si el momento es tan grave como parece, y lo lleva siendo hace bastante tiempo, quizá la medida de excepción no estaría de más, al fin y al cabo es el esqueleto de un deporte entero el que se resiente.
Imagen tomada de Pinterest
INFO
Conoce los números de Bkool este 2017



