Chris Froome
¿Qué puede hacer Chaves frente a Froome?
Para Chris Froome los ciclistas colombianos es una de las constantes en su “reinado”. Los ha tenido por delante, por detrás y por el lado. A su rivalidad natural con Nairo Quintana, desde inicio de los tiempos, hace ya cuatro años, se añadió la circunstancia del año pasado en la Vuelta, cuando el inglés acabó tras el mentado Nairo y por delante de Esteban Chaves. Qué decir del Tour en el que le acompañó Rigo Uran en el podio.
Ahora mismo Esteban Chaves parece la baza más obvia para poner en apuros a Froome. El colombiano tiene varias bazas a su favor. Por ejemplo el desgaste, esa palabra que todos esgrimen cuando alguien ha ganado una grande y quieren verle en problema en la siguiente.
Froome ha ganado el Tour, apurado, más que otras veces, y puede pesarle, pero también parece haber guardado un puntito. Chaves en cambio no ha corrido a full en Francia, en su primera experiencia allí, y el resto del año lo ha tenido en blanco por lesión. Hizo podio en el Down Under y nada más.
Si AG2R anduvo como un tiro en el Tour y logró aislar a Froome alguna vez, qué decir de un Orica con sus tres líderes, los Yates más el colombiano. Cualquier movimiento de Orica responde a un objetivo claro y conciso, no se mueven por mover y hay etapas claras para poner la pizarra a trabajar.
En Andalucía será el todo o nada, sobre todo cuando la crono de Logroño apremia a los rivales del líder. Etapas que encadenan finales largos y puertos, con posibilidad de echar mano de compañeros y un segundo espada, Adam Yates, a menos de dos minutos del líder.
El año pasado Orica hizo dos de los mejores movimientos de la carrera. En el Aubisque, mientras los narradores de la pública hacían chanzas y coñas, Simon Yates puso en jaque al Movistar de Nairo. Luego estuvo el movimiento de Aitana para que Chaves le quitara el podio a Contador.
Tuvo por eso el equipo australiano, una laguna, la etapa de Formigal, cuando Chaves estuvo a punto de perderlo todo por ser pillado, exactamente igual que Froome, por detrás. También en el Giro anterior al de Bogotá le pasó algo similar. Esas lagunas en etapas que son demoledoras son auténticos lastres.
Con todo nos alegramos mucho de ver a Esteban Chaves de nuevo ahí, entre los mejores, fruto, supongo, de un trabajo demencial tras su primer Tour. Ha estado en Comella y Cumrbres del Sol con el líder, pero también ha sufrido en otros momentos. Entendemos que deberá ir a más y su equipo con él.
Cabe recordar que este escenario ya se ha dado otras veces, ver un líder sólido y fuerte, tipo Froome, y al final ver un desenlace inesperado. Todos sabemos que Froome no es tipo de dar pasos en falso, pero los ha dado, e incluso a veces ha sudado tinta china, recordad el último Tour, que pintaba mal para el resto y el inglés tuvo que “maquillar” malos momentos.
Si Chaves se conforma con el cobijo del tren del Sky, mal asunto, pero si su equipo hace funcionar la estrategia, ojo, porque hay mimbres para hacer daño: los Yates, Jack Haig, que se marcó un “solo” antológico en Polonia, el siempre prometedor Carlos Verona, y buenos rodadores para hacer “trabajo sucio”. Está en su mano “mover el Manzano” como decía el Chaba.
Todo sea por que la Vuelta no esté sentenciada a dos semanas del final.
Imagen tomada de La Vuelta INFO – Unipublic/Photogomez Sport



