Connect with us
Leaderboard 1 XX
Leaderboard 2 XX

Síguenos y subscríbete

Como estar informado y participar en sorteos de carreras y productos, NO TE LO PIERDAS!

Mundo Bicicleta

Pistards en la carretera: una historia de éxitos y alguna desilusión

Publicado

en

Tuvalum

Puesto en que el en balance de esta  primera semana del Giro no arroja más luz que la presumible igualdad de los que hace ocho días creíamos principales favoritos de la carrera, quiero ahondar en un tema que ya tratamos hace unos días sobre el bue tino de los pistards sobre el asfalto. Y es que de salvo las tres últimas etapas de la grande italiana, el resto de éxitos son atribuibles a gente cincelada en un velódromo en su totalidad o en parte, como la victoria en la crono por equipos del Garmin, un equipo también vinculado a esta modalidad. Es por ello que saco del baúl este artículo –con la ayuda de Jaume Mas- que publiqué en mi feliz etapa del Meta 2Mil hace dos años, tal cual -con las imprecisiones propias del tiempo transcurrido. Para que veáis quién es quién en la carretera con hechuras de pistard.


Una historia de éxitos y alguna desilusión

La connivencia de ciclistas venidos de otras disciplinas con la carretera es algo tan arraigado como la antigüedad de éstas. La moda hasta no hace mucho era la de escrutar bikers sobre el asfalto, el Campeonato del Mundo firmado por Cadel Evans es la punta del iceberg. Conviene seguir también al ex biker Jean Christophe Peraud, actual subcampeón olímpico ahora enrolado en el Omega Pharma y que el año pasado dio la “campanada” proclamándose campeón francés contra el crono. Con ellos conviven otros como Ryder Hesjendal, Jakob Fugslang y otros tantos han prolongado sus exitosas carreras desde las ruedas gordas a las finas.
Por de pronto, la pista ejerce de “lobbie silencioso” arrojando a las carreteras un puñado de buenos ciclistas, de muchos de los cuales ignoramos su procedencia. Sin embargo fantástico el Tour cuajado  por Bradley Wiggings, dos veces campeón olímpico y varias del mundo de persecución, ha abierto esa investigación alimentada además por el éxito de Theo Bos en la Clásica de Almería y Vuelta a Murcia. El veloz holandés es el último punto en la evolución de esta teoría, cabe no olvidar que Bos es varias veces campeón del mundo en disciplinas de velocidad.
Si bien el año pasado Bos fue protagonista de uno de los hechos más lamentables de la temporada cuando empujó violentamente al líder de la Vuelta a Turquía Daryl Impei, su trayectoria, ahora en el Ceruelo Test Team, despierta reacciones. De cualquier manera, si un velocista debiera hacerlo bien en carretera ese tendría que ser él. Su constitución no es la habitual en un velocista de elite. Sus dimensiones y corpulencia no son las de Hoy, Escuredo y Tournant. Su músculo es largo y sus posibilidades aumentan exponencialmente sobre el asfalto. Trabaja insistentemente en mejorar sus cualidades en ruta, superar pequeñas cotas sin restar competitividad en las llegadas que son su objetivo y los resultados han llegado. La velocidad que se practica en pista es otro mundo, o lo que es lo mismo, si Bos se adapta a la carretera puede ser un dignísimo rival del propio Cavendish, ahora mismo a años luz de sus rivales. Su caso sólo es tan singular que sólo tiene parangón con la rusa Olga Slyusareva, actual recordwoman de los 200 metros hace 17 años, campeona olímpica de puntuación en Atenas y muchos triunfos en carretera, entre otros etapas en el Giro de Italia. En el otro lado de la balanza recordar la fallida experiencia en carretera de José Antonio Moreno tras ser campeón olímpico del kilómetro en Barcelona.
  
WIGGINS Y EL TEAM SKY
Bradley Wiggins es un ciclista nacido en Londres hace 29 años. De larguirucho perfil y austero carácter, Wiggo, pues así se le apoda entre el pelotón anglosajón, ha sido el gran dominador de la persecución mundial durante el periodo olímpico de Atenas a Pequín. 2008 fue su gran año en tanto se proclamó triple campeón del mundo en Manchester, de las dos persecuciones y de la americana en compañía de Cavendish, y doble campeón olímpico en la capital china. Consciente de que en pista poco o nada le quedaba por hacer, y ante el finalmente confirmado recorte del fondo en los juegos, ha decidido centrarse en la carretera. Ha perdido peso, corrió el Giro sin presión y se destapó en el último Tour. Ha renunciado a parte de su potencial contra el crono, no pudo ganar ninguna en la gran ronda francesa, pero ha puesto al descubierto todas las cualidades de un fondista, como así lo revela su cuarta plaza final. Ahora Wiggings dice apostar por la “Grande Boucle”, tentación arriesgada dada la cantidad de pretendientes que parecen mejor situados que él, sin embargo, su caso no deja de ser paradigmático, y quizá será imitado en lo sucesivo si atendemos al brutal retroceso del fondo en los Juegos Olímpicos.
Fruto de la experiencia adquirida por los ingleses en la pista ha surgido el nuevo Team Sky, un concepto de estructura ciclista que parece reinventar todo lo inventado. Con el núcleo de corredores convivirán gran parte de los mentores del equipo británico de pista, desde el propio alma mater del proyecto, Dave Brailsford, a psicólogos, preparadores, nutricionistas y un largo etcétera. Dicen que la pista tiene éxito en las islas por la imagen de modernidad que transmite, si esas maneras se proyectan sobre el asfalto quizá cambien las tornas también en las colapsadas carreteras del Reino Unido.
Junto a Ben Swift, también pistard de cuna, el nuevo Sky incorpora elementos autóctonos como Steve Cummings y Geraint Thomas, campeones del mundo y olímpicos en persecución por equipos, pero también entronca con la tradición australiana mediante la incorporación de ciclistas como Chris Sutton, 25 primaveras y títulos nacionales y podios mundiales en categorías inferiores de pruebas de fondo, lo mismo que Mathew Hayman, clasicómano muy valorado por Flecha. No hay que irse muy lejos para encontrar al neozelandés Greg Henderson, ganador de Copas del Mundo de americana y poseedor de una medalla de oro en los Juegos de la Commonwealth. Incluso a Juan Antonio Flecha se le conocen buenas maneras en la pista durante sus años de amateur.
  
AUSTRALIA, LA GRAN CANTERA
Amén del Reino Unido, el gran polo de la pista mundial, con mayor tradición y arraigo si cabe, se sitúa en Australia. Raro es el aussie que brilla que no haya pasado por las huestes de un velódromo. Ejemplos como el ex biker Cadel Evans o el “caza etapas” Simon Gerrans suponen rarezas en la tradición ciclista de las antípodas, lo mismo que Robbie Mc Ewen, procedente del BMX, aunque no Baden Cooke, con victorias nacionales en pista. El grueso de corredores de esa isla- continente han proyectado en el asfalto lo que han aprendido en la pista. Si en Pequín hubo color inglés, en Atenas, cuatro años antes, el medallero fue tema australiano. En la persecución por equipos se llevaron el oro con una cuarteta cuyo hombre carismático fue Bradley Mc Gee, líder del Tour de 2003, ganador de aquel famoso prólogo del centenario en París. Acompañaron a Mc Gee tres ciclistas muy fecundos en la carretera: el fornido Graeme Brown con un buen puñado de sprints a las espaldas, el veloz Brett Lancaster, maglia rosa en el Giro 2005, y Luke Roberts, ganador hace bien poco de una etapa en Murcia. A estos hitos en ruta hay que añadirles una retahíla de éxitos en mundiales, juegos y copas del mundo. Una cuarteta que en su momento marcó 3´56´´, un récord que aunque superado fue estratosférico a mediados de la pasada década.
También en Atenas la selección australiana se colgó el oro merced a la pareja de americana formada Brown- O´ Grady. Y es que Stuart O´ Grady lleva en liza casi veinte años con resultados en casi todas las grandes citas del calendario, destacando como no su París- Roubaix, para lamento de Flecha, y el maillot amarillo en el Tour. De “Stuey” conocemos muchos de sus logros recientes pero pocos recuerdan que él fue el rival que batió Chris Boardman para llevarse el oro olímpico de Barcelona 92, además ha formado parte un par de veces del equipo australiano que se proclamó campeón del mundo de persecución en los noventa.  El compañero de O´ Grady en Saxo Bank, el danés Alex Rasmussen es excelente croner –ganó la crono de la última Vuelta a Andalucía- y vigente campeón de persecución por equipos y americana.
Con O´ Grady en el horizonte crecen los hermanos Meyer, enrolados ambos en el Garmin- Transitions. El mayor es Cameron, tiene 21 años, y es el actual campeón del mundo de puntuación, en 2006 fue tres veces campeón mundial juvenil en ambas persecuciones y en americana. El año pasado corrió el Giro de Italia. Su hermano llama Travis, es un año menor y debuta este año en pros. Travis calca la trayectoria de Cameron, fue tres veces campeón del mundo juvenil en 2006 pero en su trayectoria en categorías inferiores incorpora resultados como las vueltas a Berlín y Wellington. Jack Bobridge también llega a pros con títulos mundiales en pista.
CAVENDISH Y SU TREN
En el HTC Columbia el tren de Cavendish ha perdido a Henderson y Barry, ambos al Sky, pero se valen de dos australianos de polivalente trayectoria en pista y carretera: Matthew Goss, campeón del mundo de persecución por equipos y ganador de la última París- Bruselas, y Mark Renshaw. Éste merece capítulo a parte por que presenta un historial realmente abrumador en categorías inferiores, siendo tres veces campeón del mundo en disciplinas de velocidad dando un giro de 180 grados con su paso a niveles absolutos como campeón mundial en persecución por equipos. Renshaw fue el año pasado el corredor que reventó el pelotón en los Campos Elíseos en el epílogo del Tour llegando entre Cavendish y el resto.
Hablando de Cavendish recordar que el considerado mejor velocista del mundo ha sido un par de veces campeón mundial de americana, la última hace un par de años en Manchester acompañado de un excelente Wiggins. Curiosamente, y en este caso las apariencias engañan, los corpulentos Bert Grabsch, Bernhard Eisel y André Greipel no proceden de la pista, o al menos no se les conocen los resultados de los anteriormente mentados, sin embargo sí que brilló en ella Michael Rogers, con títulos mundiales en categorías inferiores a los que sumaría absolutos contra el reloj. En esta órbita también circulan David Millar, campeón inglés de persecución, y su compañero Christian Vanvevelde, ganador de una general de la Copa del Mundo de la misma modalidad. El joven Taylor Phinney, acutal campeón en los cuatro kilómetros, también hace sus pinitos en la ruta.
ESPAÑOLES, TRAS LA SENDA DE LLANERAS
El ciclismo español también ha tenido ciclistas de doble filo. Joan Llaneras, retirado hace año y medio con dos metales olímpicos colgando de su cuello, fue a principios de los noventa un buen ciclista de carretera vistiendo los colores de la ONCE con quien ganó etapas en Andalucía y Mallorca. Con los años se centraría en pista y lo ha dejado con cuatro medallas olímpicas, dos de ellas de oro, y siete campeonatos del mundo entre puntuaciones y americanas. Su compañero más asentado en el madison, el malogrado Isaac Gálvez, alternó de forma más intensa ambas disciplinas, con triunfos importantes tanto en carretera como en pista, lo mismo que Toni Tauler, quien en pista ha logrado la prolongar una carrera truncada en el asfalto desde la desaparición del Murcia- Tres Molinos Resort. Compañeros de selección de Tauler como Sergi Escobar y Carles Torrent también complementan disciplinas. Escobar estuvo en Illes Balears durante un año y Torrent atesora con varios triunfos parciales.
En Caisse d´ Epargne conviven varios ciclistas con resultados en pista. Por ejemplo Alejandro Valverde y Rubén Plaza lograron meritorias plazas en el kilómetro y persecución respectivamente en Mundiales juveniles. El ganador de la etapa reina del Giro 2008 con final en Monte Pora, Vasil Kiyirienka había sido poco antes campeón del mundo de puntuación. En el Giro, y en otras tantas, es habitual ver a Mikhail Ignatiev en fuga. Este joven talento ruso fue seis veces campeón del mundo juvenil en disciplinas de fondo y campeón olímpico de puntuación en Atenas, y eso que sólo tiene 24 años. Un escalón por debajo en cuanto a resultados encontramos a Alexei Markov, enrolado en su día en el Caisse d´ Epargne.
ALGUNOS HISTÓRICOS
El día que Francesco Moser se aupó con su mítico récord de la hora para muchos se hizo tangible la relación entre carretera y pista. El pistard que llegó a ganar el Giro de Italia, no sin artimañas, ocupa una plaza preferente en esta galería de la fama. De la saga de los De Vlaeminck, aquellos que lograron el récord de triunfos en Roubaix y Mundiales de ciclocross, Roger y Eric, también surgieron excelentes routiers que brillaron en las muchas jornadas de seis días que poblaban el calendario europeo.
Urs Freuler es otro de los notables con ocho mundiales de puntuación, casi todos los disputados en la década de los ochenta salvo 1980 y 1988, y dos veces el mejor en keirin, por medio obtuvo quince etapas en el Giro y una en el Tour.
Chris Boardman es otro de los destacados, con triunfos que legaron más allá de los registros, puesto que en su haber se hallaba también la innovación tecnológica, lo mismo que Viatcheslav Ekimov, doméstico de lujo de Armstrong, a quien tuvo el honor de derrotar en los juegos de Sídney, pero con un palmarés que asusta en pista: campeón olímpico de persecución por equipos en Seúl y varios títulos mundiales. Silvio Martinello fue campeón de puntuación en los juegos de Atlanta y su compatriota Giovanni Lombardi lo había sido en Barcelona cuatro años antes. Y es que en Italia encontramos varios corredores, caso los hermanos Saronni y Gianni Bugno dejaron impronta en la pista antes de dedicarse con fortuna a la carretera.

Texto original: Meta 2Mil, edición del 24 de marzo de 2010
Fotos tomadas de www.biciciclismo.com y Movistar Team

Ciclo21
Continuar Leyendo
4 Comentarios

4 Comments

  1. C.S.DelAlamo

    13 de mayo, 2012 En 17:45

    Realmente interesante todo lo que cuentas, con dos años de por medio todo sigue más o menos igual. Para mi, una aficionada de sillón y cuneta ha sido muy enriquecedor leerlo.

  2. Secociclisme

    14 de mayo, 2012 En 12:29

    buen articulo Ivan, interesante!

  3. Diego Sánchez

    16 de mayo, 2012 En 10:44

    No sabía yo que tantos corredores habían salido de los velódromos, uno de los post más interesante qeu he leído.

  4. Iván Vega

    17 de mayo, 2012 En 4:35

    gracias Diego

Dejar Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio esta protegido por reCAPTCHA y laPolítica de privacidady losTérminos del servicio de Googlese aplican.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Destacado

Strade Bianche: ¿De dónde viene la fiebre por el ciclismo vintage?

Publicado

en

Por

Ciclismo Vintage JoanSeguidor
Tuvalum

La Strade Bianche es la cuna del nuevo gusto del ciclismo vintage

En 2020 la Strade Bianche fue noticia por su anulación hasta el mes de agosto, pero la historia de esta carrera, la misma que no había visto una suspensión de la Milán-San Remo desde la II Guerra Mundial, viene de antes.

En 1997 nació en Italia, en la preciosa Toscana, la tierra de viñedos e increíbles ciudades medievales, L´ Eroica, era la nueva edad de oro del ciclismo vintage.

Por los caminos que en Castilla se podrían llamar “de concentración”, se lanzaron miles de cicloturistas equipados por bicicletas de sabor añejo.

Dotados de glamour de antaño, viejos hierros rehechos a sí mismos. Piezas de museo, menospreciadas durante muchos años, por su peso e incomodidad, abordaron las rutas de la Strade Bianche.

Todos debían llegar a la salida de Gaiole in Chianti con una bicicleta anterior a 1987, es decir, y para ubicarnos, todas las anteriores al triplete inédito de Stephen Roche. Combinando gravilla, tierra y asfalto se pusieron varios recorridos y distancias según los niveles y exigencias.

LimitZero
SQR-Gore2
Cruz 400×400


Todo se vistió de rosa, muy italiano, vino y pasta rodearon el evento, el círculo estaba cerrado, fantástico producto que desde entonces no ha parado de crecer.

Y lo ha hecho tanto que cada mes de marzo, un sábado en las líneas que dibujan el mapa de Siena se reúne parte del mejor pelotón mundial dando salida a grandes ganadores y mejores momentos de ciclismo: Cancellara, Kwiatkowski, Stybar, Gilbert, Alaphilippe…

Arrate JoanSeguidor

Es la Strade Bianche, la repercusión más obvia y directa de este evento que al mismo tiempo ha inspirado no pocas citas en el calendario español e internacional en las que ciclistas pertrechados con maillots de hace cuarenta años, chichonera en ristre y vieja, pero remozada, bicicleta entre las piernas se dan cita para recorrer pintorescos lugares.

Hace un tiempo Jordi Escrihuela nos deleitaba con una pieza sobre la vieja bicicleta que le acabó cautivando y llevando por los páramos de medio mundo a presumir el mero placer de rodar como antaño.

Con Jordi quisimos saber de las raíces de esta nueva pasión que además de generar eventos por doquier da de comer a no pocos restauradores, auténticos artistas platerescos que en otra circunstancia no habrían tenido esta cantidad de trabajo.

El amante del ciclismo vintage admiraba a Perico, a Ocaña, a Bahamontes, y echa de menos aquel ciclismo de costura y tapiz, sin pulsómetros, ni CRM no ostias, era ciclismo a pelo, corrido con el corazón y las sensaciones, de rompe y rasga. La tecnología le ha robado alma al ciclismo, como a otros deportes, al mismo tiempo.

Hay auténticos nostálgicos de aquello.

Y la única manera de revivir esa época es montando estas fiestas del ciclismo sin pulsómetros, ni medias, ni chips, ni dorsales sino sacando las viejas bicis de rastrales, manetas en el cambio, y nuestros maillots de laneta de los sesenta o setenta

Hoy en día se ve a Froome, Bernal, Roglic y compañía, se disfruta, se sabe más que nunca de ellos, quizá demasiado, y la química no es la de entonces cuando un campeón era la cara de tu chapa en los juegos de corral y llenaba de posters las paredes de tus paredes con relieve de gotelé.

Hoy las carreras muchas veces se resuelven por un puñado de segundos, ya no existen las pájaras, ni los ataques suicidas, ni las heroicidades en montaña ni la épica, todo está bajo control, el ciclista no es dueño de sus actos, no hay tiempo para la improvisación, todo está bajo el mando de la voz del director en el pinganillo.

Por eso triunfan estas marchas, por eso  vuelve lo antiguo, que aunque un incauto lo pensara, nunca pasó de moda.

Imagen tomada de totalwomenscycling.com

trata de un accesorio fundamental para las bicis de piñón fijo, porque significan el único sistema de seguridad para los que no llevan freno o llevan un solo freno. Es un sistema de retención que básicamente te ayuda a frenar hacia atrás con los pedales sin que vueles de la bici.

No obstante como todo sistema de frenado, los straps de pedales deben ser regularmente mirados para ver si hay desgaste. Todo depende de cuánto los usas y del tipo de bici que tengas. Nuestros straps aguantan bastante y a nivel de relación precio/calidad son de los mejores del mercado.

Ciclo21
Continuar Leyendo

Mundo Bicicleta

En el Galibier somos como un pálido y vulgar animalillo

Publicado

en

Tuvalum

«En el Galibier somos como un pálido y vulgar animalillo; ante este gigante, sólo podemos quitarnos el sombrero y saludar con modestia»

La frase de Henry Desgrange, el padre del Tour, exclamada en 1911, define a la perfección lo que el ciclista siente cuando se tiene que enfrentar al gigante alpino en un terreno grandioso, inexpugnable hasta aquel entonces, donde incluso los más grandes campeones empequeñecen ascendiendo por su carretera ganada a los hielos, que cubren tres cuartas partes del año alcanzando los siete metros de manto blanco bajo las órdenes del general Invierno.

Territorio hostil, en su cumbre a 2645 metros sobre el nivel del mar reina el silencio y solo nos queda admirar. Y meditar. Por encima de la cota 2000 hay poca vida en sus laderas, quizás alguna marmota que se despereza del letargo hibernal, pero la actividad humana es prácticamente nula. Es el triunfo de la naturaleza sobre el hombre, en toda su expresión, un monumento hecho montaña donde solo llegar hasta allí arriba supone una victoria y ganar, la gloria, tocando el cielo con las manos.

Así debió sentirse Émile Georget -igual que Neil Armstrong cuando pisó la Luna-, al ser el primer hombre en pedalear por el túnel abierto en su cima, porque el francés, a diferencia del norteamericano, no puso pie durante las 2 h y 38 minutos que invirtió en toda su ascensión, «una gesta sin precedentes en los anales del ciclismo», tal y como tituló L’Auto en su portada del 11 de julio de 1911. Siguiendo con la analogía, el mismo diario aquella fecha podría haber definido la épica etapa como un pequeño paso para el ciclista pero un gran salto para el ciclismo mundial y el Tour, que con aquella montaña adquiría una nueva dimensión.

El túnel que la mayoría de vosotros conocéis ya estaba abierto en aquellos años, ya que fue nada menos que en 1891 cuando se construyó para comunicar a los vecinos de la Saboya con los de la Provenza, bajo 90 metros de piedra y roca y 365 de largo, tantos como días tiene el año. Poco se podían imaginar que 20 años más tarde alguien montado en aquel invento reciente sería capaz de semejante hazaña.

Le habrían tachado de loco, de lunático, pero así fue para asombro de los aficionados a este increíble deporte que se engancharon a un espectáculo sin igual en el que los ciclistas «fueron capaces de ser alados y elevarse hasta unas alturas donde ni siquiera llegan las águilas», como también pronunció en su día el propio patrón de la Grand Boucle. Por aquí volaron Fausto Coppi en el Tour del 52 «escalando como un teleférico deslizándose por su cable de acero» (Goddet), Charly Gaul en 1955, Bahamontes en el 64 o Anquetil dos años más tarde en una de sus mejores vuelos.

Cruz 400×400

 

El Galibier es un paso de montaña casi tan viejo como la propia Humanidad. Se dice que esta ruta se fue trazando siguiendo los pasos de contrabandistas y vendedores ambulantes que desafiaban el frío y las ventiscas de nieve incluso en verano. Acceder a uno de los otros valles era como hacerlo a la cara oculta de la Luna, a un territorio desconocido, otro mundo.

Sin embargo no fue hasta 1979 cuando el coloso da su estirón definitivo y crece nada menos que 89 metros, alcanzando los 2645 actuales. En efecto, el viejo túnel se resintió de una sus bóvedas y amenazaba con desplomarse de un momento a otro. Se cerraron sus grandes portalones de madera durante 25 años y se construyó una nueva carretera para cruzar el paso en forma de curvas diseñadas «a la mula», mil metros más de escalada al 10%, convirtiéndose en el tramo más duro de toda la ascensión, siendo Lucien Van Impe, aquel mismo año, el primero en estrenarlo pasando en solitario en cabeza.

“L’adoquí”, caja de productos y experiencias para los amantes de la bicicleta

Aunque las puertas del túnel fueron abiertas de nuevo en el año 2003, después de las reformas que ya permitían el paso incluso de autocares, el Tour prescinde de él y prefiere el nuevo tramo que lleva a la cima, para disfrute de los aficionados que sienten en aquellas nuevas rampas toda la épica de los esforzados de la ruta que se convierten en gigantes cuando hollan su cumbre, igual que lo seréis vosotros si superáis el miedo escénico del cartel «Col du Galibier: 35 km», saliendo de St Michel de Maurienne. Más que un fuera categoría, un puerto de otro planeta.

Por Jordi Escrihuela

Imagen: Ciclismo Épico

 

Ciclo21
Continuar Leyendo

Mundo Bicicleta

Los tópicos más ciclistas del mercado

Publicado

en

Tuvalum

Más de uno siempre acaba echando mano de los tópicos ciclistas

Siempre intento huir de los clichés en el ciclismo, pero estos me persiguen. 

No es que considere un error el echar mano de expresiones muy trilladas o que hayan sido utilizadas en exceso, pero creo que quizás es bueno el contar nuestras batallas de un modo diferente, algo de aire fresco para un mundo como el nuestro en el que es difícil dejarnos sorprender por algo nuevo.

A veces lo consigo y otras, muchas, no.

Pero el empeño sigue ahí.

Cruz 400×400

Por eso hoy me vais a permitir la licencia de caer de cuatro patas usando todo tipo de frases muy manidas, aunque no por esto dejen de ser intrascendentes, a la hora de describiros a golpe de tópicos nuestras aventuras encima de la bicicleta.

Muchas de estas expresiones relacionadas con el mundo del ciclismo nacieron en un principio con fuerza inusitada, notoriamente poderosas e innovadoras y que han sido utilizadas durante décadas a la hora de narrar las sufridas peripecias de los esforzados de la ruta.

Ahí va el primero de mis tópicos ciclistas

Vaya, me acabo de dar cuenta que acabo de escribir el primer topicazo. 

Es cierto que el haber abusado de estos estereotipos puede que muchos de ellos hayan perdido la eficacia de la novedad inicial o que quizás, también, el usarlos haya provocado un cierto miedo escénico al escritor que tema ser criticado como poco creativo o que no ha hecho el suficiente esfuerzo de formular una idea propia o nueva.

Sin embargo, para lo bueno y lo malo, se siguen utilizando, con más o menos acierto, enunciados poco originales que por repetidos se han vuelto triviales o vulgares.

¿Seguimos con los tópicos ciclistas?

Claro.

Vamos a disfrutar de ellos.

Dejadme que os cuente y os hable del pelotón ciclista como de una maravillosa serpiente multicolor, formada por auténticos gigantes de la carretera que intentarán coger la rueda buena desde que se dé el banderazo de salida.

Héroes del pedal que salen disparados sin cadena, afilando el cuchillo, preparando el terreno para emboscadas.

Bien es sabido que todas estas trilladas frases, muchas de ellas, nacieron a la par que las primeras competiciones disputadas a principios del siglo pasado, una época en la que se sentía y se palpaba la verdadera fiebre por la bicicleta y por aquellos auténticos chalados en sus locos cacharros que eran los ciclistas, que se levantaban después de caer, aún ensangrentados, y seguían pedaleando en sus bicicletas de casi 20 kilos, líderes rodeados de gregarios de lujo, consumados corredores, cuya deportividad y estilo llamaban la atención del público que abarrotaba las cunetas.

La leyenda de los «forzados de la ruta»

Más tópicos ciclistas por favor…

Pinchazos, averías, cadenas rotas, desfallecimientos, pájaras… aquello era ciclismo, señores.

Aún podría seguir con algunos tópicos más, hablando de los combativos ciclistas, de los ataques de peseta, corredores que hacían la goma subiendo aquellos malditos puertos, donde en sus curvas decían que vivía el hombre del mazo que les golpeaba sin piedad y les dejaba sin fuerzas en el momento más inoportuno.

Hasta aquí, un empacho de los tópicos dedicados sobre todo al mundo de los pros, pero existen otros…

Hay que reconocer que, en nuestro particular universo cicloturista de Globeros Élite, existe todo un mundo de topicazos fácilmente reconocibles en las conversaciones que se producen dentro del seno de nuestro club o grupeta.

A veces se tratan de mentirijillas piadosas, o de verdades a medias, otras de disimulo, distracción o excusas baratas para tratar de desviarnos del foco de atención, y quitarnos presión de encima, delante de nuestros compañeros de marcha, rivales por un día, o bien de consejos poco o nada productivos a novatos o poco avezados globeros iniciados que luego, indudablemente, tirarán mucho más que nosotros.

Foto: www.rosdemora.com

Ciclo21
Continuar Leyendo

Ciclismo antiguo

¿Quién no ha usado nunca la mítica chichonera?

Publicado

en

Tuvalum

La chichonera es el símbolo de un tiempo que nunca volverá

Veo últimamente muchos tweets con una chichonera en ristre…

Incluso las chichoneras han levantado algún debate…

En fin, quienes tenemos una edad las recordamos con fascinación, sobre todo aquellos días que se competía en Bélgica, con aquella vez camino de Lieja, Tour de 1995.

Os refrescamos esta pieza de nuestro amigo Jordi Escrihuela sobre chichoneras.

En el mundo en el que vivimos todo pasa muy deprisa.

Las noticias, los hechos, las informaciones, se suceden una tras otra sin cesar, sin darnos demasiado tiempo a frenar, reflexionar y pensar, porque detrás de una info llega la siguiente y así, es un no parar.

Por eso es necesario visitar a veces lugares que nos permitan comprender nuestra evolución en el universo que nos rodea.

En nuestro caso, en el del ciclismo, y en concreto en el de la bici, este hecho no escapa a esta realidad y por eso los museos están desarrollando un papel fundamental a la hora de mostrarnos no sólo la historia de «la pequeña reina», sino también de todos los complementos y materiales que tuvieron relación con ella.

Son lugares donde el tiempo se para y donde podemos informarnos, aprender y sobre todo observar la evolución técnica de, además de estas máquinas, accesorios que se han vuelto imprescindibles -y obligatorios- para una práctica segura de nuestro deporte favorito.

En este último caso, en efecto, estamos hablando del casco ciclista, pero es que antes de que evolucionara de manera increíble hasta lo que se ha convertido hoy en día, en un elemento esencial que ofrece la máxima protección con toda la ligereza y ventilación que necesitamos, como cualquier historia, tuvo un antepasado: la chichonera.

Ese día que Miguel Indurain llevaba una chichonera…

El otro día, en la imagen destacada que ilustraba un post publicado en este mal anillado cuaderno, que recordaba la épica etapa de Lieja del Tour del 95, en la que Miguel Induráin llevaba puesta una chichonera, mientras Bruyneel se hacía un tras moto a su rueda, muchos se sorprendieron de ver al campeón navarro mostrando un retrato poco habitual en él, tan acostumbrados que estábamos a verlo con las equipaciones más innovadoras de todo el pelotón.

Bruyneel Indurain JoanSeguidor

Verlo con aquel feo casco que, por cierto, tuvo que llevar inevitablemente porque entonces en Bélgica ya era obligatorio competir con protección en la cabeza, nos trasladó, con aquella fotografía, a un ciclismo de otra época que hablaba de heroicidades, épica y aventura, como la que él mismo protagonizó aquella memorable jornada.

Quizás fuisteis los más jóvenes los más extrañados al ver aquella pieza tan arcaica en la cabeza de Miguel, pero para los que ya tenemos una edad, ay, no nos lo era para nada raro.

Lo que Induráin llevó aquel día, para superar aquella etapa, fue una reproducción fiel del casco clásico de tres bandas, que habían usado los ciclistas durante las competiciones de los años 60 y 70. En aquella época, el uso del casco aún no era obligatorio y todavía no era objeto de estudio científico sobre aerodinámica.

La seguridad del ciclista se había confiado a esas tres simples bandas de cuero que ofrecían escasa protección, por no decir mínima.

Ésto el que llevaba chichonera, porque la mayoría salían “a pelo”. Cuando se empezaron a promocionar las primeras chichoneras modernas, las marcas llamaban la atención de los ciclistas con frases del estilo:

Si usted siente aprecio por su cráneo, póngase chichonera, porque más de la mitad de las lesiones graves y de los impactos por accidente de bicicleta provienen de golpes en la cabeza. Una buena chichonera reduce espectacularmente el riesgo de lesiones en la cabeza al amortiguar los impactos por caída”.

¿Estamos de acuerdo?

La verdad es que luego, con la práctica, se demostró que en caso de caída no servían para nada… o casi.

Este llamativo anuncio venía acompañado con la imagen de uno de estos “trastos”: un modelo llamado Casco Banana (no hace falta dar muchas explicaciones del porqué de este nombre) de la marca Brancale, hecho de tiras de espuma que visiblemente daba la sensación de ofrecer muy poca protección.

Eso sí, ligero sí parecía.

Todos los portabicicletas de Cruz

Chichonera Gianni Bugno JoanSeguidor

Castelli

En resumidas cuentas, había nacido la chichonera como protector para la cabeza y es lo que se usaba antiguamente antes de inventarse el casco tal y como lo conocemos hoy en día, aunque algunos corredores, de manera residual o simbólica, la siguen usando.

Quizás lo que muchos no sepan es que esta protección mínima de cuero, con forma de redecilla, tuvo su origen siguiendo un modelo que se había comercializado en Catalunya nada menos que ya a a finales del siglo XIX.

Aquel “invento” consistía en una gorra de paja diseñada para niños que, al dar sus primeros pasos, no se golpearan en la cabeza si caían al suelo.

Alguien pensó entonces que si era bueno para los niños también lo habría de ser para el ciclista, y así empezó todo, ya que la finalidad era la misma y se trataba de protegernos contra impactos en la cabeza.

Yo también tuve mi particular experiencia con la chichonera, por supuesto, y a finales de los años 80 me hice con una que usé muy poco tiempo, porque cada vez que la miraba sentía un cierto escepticismo y dudaba de su seguridad:

¿qué podía hacer aquello en caso de caída, con aquellas ligeras tiras negras del grosor de un dedo índice unidas entre sí y que se ajustaban a mi cabeza con un complejo cierre?

Afortunadamente, en el año 1975, unos pioneros como la marca Bell diseñaron el primer casco exclusivo para bicicleta: el Bell Biker, con una cubierta dura de poliestireno.

Aunque a algunos no les gustaba porque con él puesto decían que era lo más parecido a la “hormiga atómica”, la verdad es que se estuvieron viendo muchos cascos de este tipo durante muchos años, compaginándose con las chichoneras, hasta que poco a poco fueron quedando arrinconadas y obsoletas en los fondos de armarios de los ciclistas.

Unió Ciclista Vilanova JoanSeguidor

Sin embargo, gracias en gran parte a la moda retro, al retorno de la estética vintage en el ciclismo y que tanto nos gusta a los nostálgicos, y a la organización de eventos de ciclismo clásico como La Eroica o La Pedals de Clip, las chichoneras se han vuelto a sacar del cajón, las hemos desempolvado y se han convertido, como otro tipo de elementos retro, en auténticos artículos de culto que nos transportan a la época romántica del ciclismo, de sensaciones, de competiciones heroicas y que completan la vestimenta perfecta del aficionado a estas marchas clásicas.

Y vosotros, ¿también tuvisteis chichonera?

Ciclo21
Continuar Leyendo

Mundo Bicicleta

Crow Bicycles da los primeros pasos para sacudir el mercado

Publicado

en

Por

Tuvalum

Hablamos de la primera marca financiada por crowdfunding mundial

Con Crow Bicycles se pretende “crear la bicicleta de gravel más avanzada del mercado

Así, con esa premisa, se nos presenta la nueva marca Crow Bikes, una apuesta que descansa sobre la espalda de un profesional que conocemos hace tiempo, David Toledo, CEO de la nueva marca.

Pero Crow Bikes es una historia que viene de lejos, de tiempos de niñez, pues David nos confiesa que desde que tuvo su primera MTB, a finales de los 80, disfrutaba desarmándola pieza a pieza tras cada carrera y mejorándola poco a poco.

Eso fue entonces, ahora nos vamos a un garaje, al de la casa de sus padres: un verano, junto a su vecino y compañero de batallas sobre la bici, montó un taller donde reparaban las bicicletas de vecinos y conocidos; su objetivo era conseguir dinero y comprarse nuevos componentes para sus monturas.

La raíz emprendedora de Crow Bicycles

Pasaron los años, pero el espíritu de innovación permanecía intacto.

La digitalización de la economía y las empresas era la rúbrica que David ponía bajo su firma, una rúbrica que no siempre encontraba el resultado esperado al otro lado de la mesa.

Pero no desistió y hace quince años participó de la creación de la empresa que abrió y desarrolló el mercado para Canyon en España, y posteriormente para Portugal.

De algún modo se puede decir que la pasión que sentía por el desarrollo del MTB y ese espíritu emprendedor que siempre le ha acompañado, de algún modo podríamos decir que ambas cosas son el germen de lo que hoy es Crow Bicycles.

Todas las experiencias y aprendizajes adquiridos, junto a las múltiples ideas que ha ido desarrollando durante muchos años, cobran sentido y cincelan cada uno de los pilares sobre los que se sustenta Crow Bicycles.

Llegamos al inicio

Ahora viene lo bueno: el lanzamiento que se realizará, por primera vez en la industria con un producto de estas características, a través de una campaña de crowdfunding internacional en Indiegogo.com.

Una vez termine la campaña, comenzará la producción y las primeras unidades esperamos entregarlas para finales de verano pero, como toda la industria en estos momentos, estamos muy condicionados por la cadena de suministro.

La siguiente fase es la puesta en marcha de nuestra tienda online, eso se prevé para primavera, antes de otras importantes sorpresas que están en el horno.

 

¿Quieres ser uno de los primeros en alzar el vuelo con una Crow? ¡Únete a la bandada!

Para enterarte de su llegada antes que nadie y conseguir una de las unidades limitadas del lanzamiento con un descuento irresistible de cerca del 30% según modelo, inscríbete cuanto antes en la página de pre-lanzamiento

La originalidad de Crow Bicycles

La marca ha sido concebida para ser diferente desde sus inicios y dar mucho que hablar, no sólo por su forma de dar sus primeras pedaladas como empresa, también, tanto a nivel de negocio como tecnológico.

Se trabaja en patentes con algunas ideas muy interesantes que van a poder ser implementadas en futuros modelos.

Un aterrizaje de dimensión internacional, con miembros del equipo en varios continentes y centrados mantener la esencia de la bicicleta, incluso cuando se habla de una eléctrica y gravel.

En breve sabremos sobre la gama completa de bicicletas ultraligeras de gravel eléctricas, según modelo por debajo de los 14 kg.

Serán cuatro modelos de gravel eBike donde el cliente va a poder elegir entre dos opciones de carbono con montajes distintos y otros dos modelos de aluminio con horquilla de carbono, también con montajes diferentes.

Ciclo21
Continuar Leyendo

Mundo Bicicleta

#PodcastJS Martín Bouzas, dejar el ciclismo cuando se convierte en tu profesión

Publicado

en

Por

Tuvalum

La historia de Martín Bouzas demuestra que no todo es glamour en ciclismo profesional

Cuando hace unas semanas Martín Bouzas firmaba una carta en la que explicaba los motivos para dejar el ciclismo justo en el momento que podía decir que es profesional, pensamos en él y sus motivos para uno de nuestros primeros podcast.
Hablando con el ya exciclista gallego, te percatas de la profundidad que implica la apuesta de ser ciclista profesional y que aquello que se decía de «lo importante no es llegar, es mantenerse» cobra todo el sentido.
Así, hoy, Martín Bouzas es una persona liberada, un ciudadano normal en un pequeño pueblo coruñés que ha dado la vuelta, cual calcetín a su vida.

Cruz 400×400

En nuestra charla, Martín Bouzas dibuja el camino hacia la renuncia de ser ciclista profesional. 
¿Cuántos juveniles sueñan con algo así?
Seguro que no son pocos, en un contexto que podéis imaginar cómo está, con una importante lista de corredores esperando encontrar acomodo en un equipo cara 2021 con la certeza que les tocará negociar a la baja.

Pero a veces el sueño de ser profesional no es tan bonito como se idealiza, a veces todo confluye para perder la ilusión y aquello que era pasión pasa a ser tortura.
No es ni será el primero, chavales en sub 23 ya han salido aquí contando su experiencia, Guillem Cassú y José María Rodríguez Alcalá y todos acaban argumentando de forma similar.
En definitiva que la vida sigue más allá del ciclismo…

Los podcast de Joan seguidor


Ciclo21
Continuar Leyendo

Mundo Bicicleta

Ciclismo de desnivel: En el Angliru empezó todo

Publicado

en

Tuvalum

El Angliru lleva poco más de veinte años en el ciclismo y ya es una leyenda

Las subidas imposibles tomaron el ciclismo hace un tiempo y en el Angliru empezó todo…

Después de todo lo que se ha escrito sobre el coloso asturiano ¿qué se puede decir que no se haya dicho ya? Un artículo del maestro Mario Ruiz, de 1996, con fotos de sus terribles rampas y bajo el título: Atrévete con el puerto más duro de España: La Gamonal, un coloso de espanto, causó una fuerte impresión entre nosotros, los cicloturistas.

 

Un par de años después, en 1998, se creaba una nueva y durísima marcha cicloturista al muro asturiano, en la que antes se subían la Cobertoria y el Cordal.

El espaldarazo definitivo vendría dado por el anuncio, por parte de la organización de la Vuelta, de que la cima sería final de etapa en la edición de 1999.

Esta decisión, encabezada por Enrique Franco y Alberto Gadea, fue gracias a una carta, la que les escribió Miguel Prieto, director nacional de informática de la ONCE, casi ciego (sólo con un 10% de visión), que fue el que descubrió el puerto para el ciclismo. También ayudó el interés mostrado por el Ayuntamiento de Riosa, invitando a todo aquél que se atreviera a desafiar sus rampas, como fue el caso de la primera incursión en la montaña riosana que realizara, el 3 de octubre de aquel año 98, nuestro recordado José María Jiménez, al que tuvieron que dejar una rueda de 28 dientes para poder subir.

Cruz 400×400

 

A partir de aquel momento toda una peregrinación de ciclistas del momento, ex-ciclistas y cicloturistas anónimos (el minero, y malogrado, Eladio Llanos -el que le dejó la rueda al Chaba- lo había escalado más de cien veces), fueron a conocer sus duros desniveles con los comentarios de todo tipo que ya conocemos.

El puerto había sido asfaltado recientemente ya que en realidad había sido una pista forestal por donde subía el ganado, para abrevar en el pequeño lago que hay en la cima, conocido popularmente con el nombre de Angliru, al pie del majestuoso Pico Gamonal, en la bellísima Sierra del Aramo.

El Angliru es un puerto increíble para el ciclismo, o lo odias o te enamoras de él para siempre.

No hay término medio porque no deja indiferente a nadie. Se puede decir que la subida (12,5 kilómetros a una media del 10,2%) tiene dos partes bien diferenciadas: la primera no pasaría de ser un segunda, hasta el llano del Área Recreativa de Víapará, que es lo que dicen los ciclistas cuando ven las líneas rectas que se disparan hacia el cielo: voy a parar. Es broma.

Los últimos 7 kilómetros (con una media terrorífica del 13%), dan inicio a la auténtica escalada a la pared asturiana.

La combinación de Cruz para tu portabicicletas

Una pintada en el suelo nos lo recuerda: Empieza el infierno. Todo este tramo hasta la cima es terriblemente impresionante, irreal, se ha de ver para creer. Hay varios muros con nombre propio: primera curva al 20% llamada Les Cabanes, después vendrán Los Picones (al 18%), pero el más increíble, cuando vas pedaleando por la Curva Cobayos (al 17%), giras y la ves, la sorprendente rampa de lanzamiento de La Cueña Les Cabres, con sus 800 m al 18% de media y un desnivel máximo del 23,5%. Después dos rampas más, Piedrusines (19%) y l’Aviru (20%), hasta llegar a la campa del Angliru.

Entre estos muros encontraremos desniveles más “normales”, entre el 10 y el 14% -como Llagos-, que sirven para recuperarse, aunque parezca mentira.

Aún recuerdo mi primera ascensión en la que tuve la enorme satisfacción de poder escalar esta fantástica montaña. Fue bajo el orbayu que llora a esta tierra, retorciéndome en la Cueña de les Cabres pero sin llegar a poner pie a tierra.

 

Fue el 12 de septiembre de 1999 -ya ha llovido-, coincidiendo con la etapa de la Vuelta que ganara nuestro querido Chaba después de superar a Tonkov que iba escapado entre la niebla, -sin negarnos y sin miedo a decir que fue perjudicado claramente por las motos-, en el último kilómetro casi de descenso a meta, en la que en una de sus carpas el también recordado Pedro González narrara con emoción la por otra parte merecidísima victoria de José María Jiménez, un escalador de leyenda que inscribiera para siempre con letras de oro su nombre en este nuevo Olimpo del Ciclismo.

Ciclo21
Continuar Leyendo

TWITTER

Strade Bianche en la oscuridad de lo incierto

https://joanseguidor.com/strade-bianche-2021-favoritos-recorrido/ by @JoanSeguidor

#StradeBianche

Con la Strade el ciclismo entra en la dimensión de la leyenda, un libro de hojas en blanco que sólo admite gestas, sudor y polvo, por medio de aquellas rutas que, surcadas de cipreses, hicieron de la Toscana un paisaje de la humanidad...

https://joanseguidor.com/strade-bianche-2021-favoritos-recorrido/

#StradeBianche

Con la Strade el ciclismo entra en la dimensión de la leyenda, un libro de hojas en blanco que sólo admite gestas, sudor y polvo, por medio de aquellas rutas que, surcadas de cipreses, hicieron de la Toscana un paisaje de la humanidad.

https://joanseguidor.com/strade-bianche-2021-favoritos-recorrido/

#StradeBianche

Load More...

Lo más leído