Ciclistas
Miguel Ángel López ya sabe cómo hacerlo
Pero le faltaba el paso grande, el salto. Un momento que se hacía querer, que no llegaba porque una y otra vez el destino le guardaba tragos amargos, momentos ingratos, lesiones, caídas, accidentes, hechos que duelen en lo físico y en el alma. Volver a empezar, una y otra vez. Un gigante no es el que gana a secas, es el que se cae, se vuelve a caer y al final sale adelante.
Y López, pequeño, menudo, celeste, salió adelante. La Vuelta a España fue la carrera, dos llegadas en alto los escenarios. Calar Alto y los aledaños de Sierra Nevada, ahí donde se alió con Contador hasta que le dejó de rueda, demostraron que la determinación del boyacense era total.
Una determinación que le sacó de la espiral de mala suerte que siempre le acompañó y empujó al suelo cada vez que se jugaba algo importante, una determinación que ahora le debe valer para ser uno de los cabezas de cartel del Giro de Italia en concreto y de su equipo, el Astana, en general, porque sin Nibali, sin Aru, ahora López es la carta ganadora del equipo de capital kazajo.
Lo mejor para Miguel Ángel López es que sabe cómo hacerlo, quizá siempre lo supo, pero ahora tiene la prueba. Ser Ave Fénix las veces que haga falta y tener constancia de que el camino llega a destino, aunque no sea sencillo, porque nada es sencillo, y en ciclismo menos.
Imagen tomada de FB de a Vuelta
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Andrés Felipe Escovar
20 de diciembre, 2017 at 0:37
Saludos, Ibán! Ya no sólo hay en el altiplano, Álvaro Hodeg es de la costa norte, en el Caribe y ha sido fichado por el Quick Step… en mi concepto personal, puede ser un diamante en bruto que sirva para las clásicas belgas aunque, claro, habrá que esperar.
Iban Vega
20 de diciembre, 2017 at 22:54
muchas gracias por el apunte