Opinión ciclista
Iván Ramiro Sosa: La última comisión de Gianni Savio
Dos años en el Trek para Iván Ramiro Sosa, la última perla de Gianni Savio
Comenta Luca Gercilena de Iván Ramiro Sosa que:
“Es un escalador excepcional, que ha progresado mucho en dos años. Lo estábamos siguiendo hace tiempo”
“A pesar de su juventud, ya ha demostrado su competitividad, una actitud que creo que viene dada por su equipo y la forma que tiene de hacer las cosas”
Guercilena habla bien de Iván Ramiro Sosa, y de paso se acuerda de Gianni Savio, el descubridor septuagenario que sigue en liza, tanto tiempo después.
Y es que a historia de Savio es curiosa y rentable, a partes iguales.
Iván Ramiro Sosa es la última perla, pero viene tras otras muchas y por cada una de ellas, le cae una cuota contante y sonante.
Gianni on his policy on young riders: "Well, all my young riders sign a four-year deal and if a WorldTour team comes in to sign them, I get a fee for finding and developing them." https://t.co/VXpseM2ItR
— ammattipyöräily (@ammattipyoraily) August 27, 2018

La historia de Gianni Savio
Y es que Savio lo admite en la historia que Rouleur le ha dedicado.
Una historia que es el libro de estilo de los últimos treinta años de ciclismo itálico.
Gianni Savio dice que sigue en esto porque quiere el ciclismo.
Aunque ese amor le venía de serie.
Su abuelo fue gregario de la primera gran leyenda de la bota, Constante Girardengo.
De aquel ciclismo de prehistoria surgió la comunión Savio-ciclismo.
Es historia incluye incluso una aventura empresarial llamada Galli, que fabricaba frenos.
Una aventura que dada la dimensión de Shimano se ahogó en 1985, justo cuando Savio dio el salto a su primer equipo.
Y desde entonces ese viejete de abundante pelo blanco y sonrisa generosa ha tejido una red de contactos que alcanza todos los estamentos, en especial en Latinoamérica.
Una red de contactos que no siempre le da réditos, como los recibos impagados de Venezuela.
Sus equipos, como dice Guercilena, se han distinguido por la garra en carrera, pero también por esos maillots tupidos, donde no cabía un esponsor más sin que pisara a otros.
Dice Gianni Savio que cobra una comisión por el joven que le deja para irse a un World Tour, Sosa es el último, Bernal, el anterior.
Igual que le cobra, asegura, 100.000 euros en concepto de multa si un ciclista suyo da el cante en un control antidopaje.
En el camino de Savio hay muchos nombres y algunos simbólicos, Leonado Sierra, aquel venezolano que se hizo famoso por bajar tan mal el Mortirolo.
Otro José Rujano, el lagunar escalador que llegó a pisar el podio del Giro.
Ahora la historia se repite y Sosa firma la última comisión de Gianni Savio, quien pesca en aguas latinas con su amigo Urrego y otros confidentes, con sistemas que en el lugar no siempre gustan.
Pero es lo que hay y el personaje se cincela también con esta historia.
Al final, como todo, son dos caras de la misma moneda.
Imagen tomada de Trek- Segafredo
INFO
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