Opinión ciclista
La gente del ciclismo quiere pasar desapercibida
Sí, es ley de vida, pero toca los cojones
Céntrense en el Saint Germain y Madrid, en la pléyade de estrellas donde una gana lo que todo el estadio que se vacía durante noventa minutos en vivir un sueño ajeno.
Céntrense en eso.
Como en la chorrada de Rigo Uran en la Colombia Oro y Paz.
“Tiene mérito resumir el patriarcado en tan pocos segundos” dice Nacho, periodista con quien tuve el placer de colaborar en esta singular historia sobre la marca Orbea.
Pues ni lo uno ni lo otro, lo siento, me parece triste caricaturizar un tío tan cojonudo como Rigo Uran, que ha pasado lo que no está escrito para llegar donde está, por esta secuencia que no deja de ser una broma, una broma, no es ni ataque a las mujeres ni nada similar, por Dios.
Que el Smoda del País lo saque no deja de tener gracia, por el contenido e inspiración del sitio.
Cuando medios ajenos meten el hocico, malo. Como cuando en La Sexta se jactaron que el Down Under no tenía azafatas.
Defensa de la mujer, de sus derechos, de su condición, en informativos cuyas presentadoras deslumbran. Venga, vamos.
Céntrense en lo que interesa y déjennos reírnos con Rigo en el podio, o que Froome nos dé las explicaciones que le parezca.
La gente del ciclismo somos pocos y mal avenidos. Sólo nos faltaban injerencias.




