Ciclistas
Froome, el salbutamol y la ceremonia de la confusión
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Todo en un contexto que nos suena mucho. Lo de Froome y su positivo por salbutamol está en manos de la justicia, y ya sabéis, la justicia tiene sus tiempos, así que ingerencias, las justas. Al menos eso se dice.
La situación por sangrante no es nueva y debemos retrotraernos varios años atrás, cuando Alberto Contador tardó más de un año en saber la suerte que correría por su positivo en la jornada de descanso en el Tour de 2010.
Un periodo gris para Contador en el que se postuló como víctima de la conspiración mundial frente a los intereses de España. “Nos tienen envidia” era el relato.
Y mientras nos tenían envidia, Contador compitió para nada, porque quemó salud y balas en ganar el Giro, que acabó en manos del recordado Michele Scarponi, y perder un Tour, el que fue para Andy Schleck.
Entre una cosa y otra, nada de nada, un periodo negro, en el que Pedro J se dedicó a hurgar y sacar audiencia a costa del ciclismo, ese deporte que según él “tiene el dopaje como el clavo a la rueda” o algo así.
Aquel huerto que vivimos con Contador, lo tenemos ahora con Froome, quien para más INRI hasta se ha contratado el abogado del madrileño, como si la historia, caprichosa ella, quisiera regodearse en un deporte que ya de por sí tiene lo suyo.
Imagen tomada del FB del Team Sky



