Ciclismo
Raúl García Pierna, como síntoma del Movistar de la Vuelta
Raúl García Pierna ha podido decantar toda una Vuelta a España
Hay momentos en los que una gran vuelta da un vuelco inesperado y obliga a reordenar todas las fichas del tablero.
La Vuelta a España arrancó con un guion definido para Movistar.
Raúl García Pierna, Iván Romeo y Pablo Castrillo venían con el hambre intacta, con la misión de engrosar el casillero de un equipo al que levantar los brazos le cuesta la vida.
A su lado, la general quedaba reservada para Mas y un Uijtdebroeks con margen de maniobra.
Sin embargo, el liderato de Enric Mas desde hace una semana lo ha cambiado absolutamente todo.
Asumir ese cambio de chip no es sencillo.
Para alguien como García Pierna, que llevaba meses rozando ese éxito individual tras ganar en Valencia y vaciarse en infinidad de fugas en el Tour, renunciar a la gloria personal exige un ejercicio de madurez enorme.
De pronto, meterse en las escapadas ya no busca el aplauso propio, sino servir de puente, tensar el grupo o vaciarse en el momento preciso para su líder.
Cuando las piernas acompañan, la estrategia fluye sola, y este equipo ha encontrado una coordinación y un compromiso colectivos que no enseñaba desde hacía años.
El trabajo sucio rara vez abre los telediarios, pero hay acelerones que terminan decidiendo una carrera de tres semanas.
Lo que hizo García Pierna en los kilómetros finales de La Pandera a favor de Mas tiene un valor incalculable.
Esos 25 segundos arrebatados a Roglic recuerdan a aquellas exhibiciones de Van Aert dinamitando la carrera para Vingegaard frente a Pogacar en Hautacam.
Son fogonazos que no lucen en el palmarés individual, pero que sostienen maillots rojos.
Si Mas termina en lo más alto del podio en Madrid, conviene echar la vista atrás y recordar quién apretó los dientes en las rampas de La Pandera.
Imagen: Angel Camarena- Cxcling









Pedro Fuxa
6 de septiembre, 2026 at 22:17
Acordarse de que el ganador virtual es Pogacar
Iban Vega
7 de septiembre, 2026 at 12:07
los ganadores virtuales no existen
Paco
7 de septiembre, 2026 at 17:26
Movistar ya ganó un Giro (el de Carapaz) corriendo así desde que cogieron el liderato: 2-3 corredores infiltrados en escapadas, que apoyan desde delante. Y es muy difícil, porque se requiere una inteligencia y un autoconocimiento del cuerpo excepcionales: cada corredor debe aguantar delante hasta cierto punto, pero siempre guardándose el puntito para ayudar al líder cuando le toca. Y, además, con capacidad de adaptación a las innumerables circunstancias de carrera, cambiantes, que pueden darse. Un aplauso a García Pierna, como miembro perenne de la avanzadilla, y otro a Romeo, que devora km y destroza a los compañeros de Roglic y Gall él solito desde la cabeza del pelotón.
Otro dato – curioso, cuanto menos: En el Giro de Carapaz corrió siempre en fuga Rojas, y dirigía el equipo Chente. Hoy dirigen los dos al equipo en al Vuelta.