Ciclistas
Pues Roglic no pasa tanto frío en Bora
El casillero de Roglic en Bora ya no está a cero
En este mal anillado cuaderno se celebran siempre las victorias de Primoz Roglic, sean en Bora, en Jumbo o dónde sea.
La Itzulia es la segunda carrera de Roglic con los verdes, otra muesca en el camino para su gran objetivo del Tour,
Como escribíamos ayer, es la primera vez que Roglic competirá vestido de Bora contra Jonas Vingegaard, con la sobredosis que implican Evenepoel y un recorrido no tan duro y por ende más abierto.
La cosa le ha salido bien de primeras y acallando no pocas bocas.
Cuando Roglic acabó la París-Niza fuera de concurso, no fueron pocas las criticas que leí sobre su paso a Bora y el frío que hacía fuera de Visma.
Es cierto que Bora es un peldaño menos que lo que fue Jumbo, pero no por ello le debe ir mal a Roglic, más cuando en su nuevo equipo está rodeado de grandes nombres.
Schachmann, Hindley, Buchmann, Jungels y Roger Adrià, entre otros, están con él.
Ah y Matteo Sobrero, que el otro día casi da la campanada en Milán-San Remo.
Roglic ha hecho diana en la segunda ocasión que ha tenido, lo ha logrado en una crono muy especial en Irún, lugar que, si no me equivoco, ya conoce, de años atrás.
Otra cosa será si disputa la carrera hasta el final, pues ya le recuerdo alguna Itzulia que empezó liderando y luego dejó ir.
En todo caso, su resultado, con el error en la entrada a meta, ha sido brutal y esclarecedor del nivel que trae a la carrera.
Roglic ha ganado ante grandes rivales y en este caso, frente a Remco Evenepoel, que es cierto, se cayó, pero al ganador hay que contarle también la merma del final.
Veremos… esta Itzulia apunta a carrerón, a test de los buenos, con dificultad añadida del recorrido, sin lugares obvios donde abrir hueco.
Por si acaso, Roglic dio primero.
Imagen: FB Itzulia Basque Country–




