Ciclismo antiguo
Esos ciclistas diferentes… como Oscar Freire
Ver a Freire ganar su primer mundial y demostrar el valor de ser singular
Estos días ha corrido este tweet de Teledeporte recordando el primer Mundial de Oscar Freire que logró, joder cómo pasa el tiempo, hace 24 años en Verona.
#TalDíaComoHoy en 1999 se daba a conocer a lo grande Óscar Freire.
🚴♂️ Lección de clase y estrategia en mil metros.
🌈 Llegó a Verona casi como un desconocido, se fue como el 2º español campeón del mundo de ciclismo en ruta.
Así lo contaron Pedro González y @pedrodelgadoweb pic.twitter.com/bKFywvGgUn
— Teledeporte (@teledeporte) October 10, 2023
La narración, las imágenes, el desenlace… todo nos pone la piel de gallina pues fue una de las últimas, si no la última, veces que oímos la voz de Pedro González.
Aquel fue un mundial muy complicado para España que llegaba con muchas dudas y ninguna baza clara.
Antequera confiaba vagamente en Freire, siempre lo hizo, pero era mucho confiar, pues el cántabro había cubierto sus dos primeras campañas en pro sin mayor novedad a causa de los problemas físicos que nunca le abandonaron.
Su candidatura era una entre muchas y con la incertidumbre de saber cómo le iría en una carrera de gran fondo como aquella.
Pero Freire resistió el paso de las vueltas, llegó a ir escapado, incluso, en la penúltima, con el campeón saliente, Oskar Camenzind para ser cazados después del toque de campana.
Lo que luego sucedió lo habréis visto mil veces, ese grupo que gira la derecha en ángulo recto, yéndose la izquierda de la vía y luego, en culebreo, como diría Alix, a la derecha, para volver al otro lado todos, menos uno, Oscar Freire, el que siempre nadó a contracorriente y ese día salió por donde nadie iba para tomar una distancia decisiva.
Qué manera de rematar un día increíble, qué forma de resolver para un ciclista que sólo citarle y recordar aquel instante me viene a la cabeza la palabra “diferente”.
Ese día fue único, singular, diferente y logró destacar de forma decisiva, pues su vida cambió radicalmente, de estar sin contrato para el año 2000 a tener uno con el caché de campeón del mundo.
Digo todo esto porque hoy en día el ciclismo y el deporte en general, se distingue por no tener ciclistas diferentes, que se separen de la masa y ofrezcan algo más.
Sé que no es sencillo salirse del redil, pero tener la valentía de hacerlo, aunque se fracase, siempre tendrá un aplauso en este mal anillado cuaderno.
Freire lo consiguió contra pronóstico: Ojo que ahí iban Ullrich, Casagrande, Robin, Camenzind, Vandenbroucke… es que no faltaban más estrellas.





