Opinión ciclista
Miguel Ángel López, Astana y viejos fantasmas
El desenlace de Andalucía revive los peores momentos de López en Astana
No sé si Miguel Angel López cobra de Astana sólo por objetivos deportivos o si debería añadir ciertos pluses mediáticos, pues está claro que el colombiano es como esa cerveza de la que decían “donde va triunfa”.
El desarrollo y final de la Vuelta a Andalucía, una carrera corrida a pelo, 100% interior, prolongando los paisajes que nos dio la clásica de Jaén, han sido un desastre, otro más en la cuenta táctica de Astana, que le da de esta manera una bienvenida muy peculiar al amigo colombiano.
Estrella estelar por su despedida de los compañeros en la famosa jornada de Vuelta del año pasado, Supermán ha sido protagonista importante en lo poco que llevamos de este curso.
Una historia que va de los calambres en la Vuelta a Murcia, tras reventar el grupo en la persecución de McNulty, a la penúltima etapa de la Vuelta a Andalucía, la misma en la que un compañero suyo, Lutsenko, fue el mejor aliado de uno de sus rivales, Wouter Poels, durante los momentos clave de la carrera.
El kazajo entró y relevó con el neerlandés en la fuga de la fuga en un bello día de ciclismo.
Una colaboración de la que no pudo sacar ni siquiera un triunfo de etapa, pues del de Bahrain se lo llevó todo.
A López le dejaron con cara de circunstancias cuando se enteró que su compañero le había hecho una de las jugadas más surrealistas vista en mucho tiempo.
De hecho hablan de un tweet de calentón con Astana, que López retiró al poco rato.
Valiente forma de empezar de celeste.
Me cuesta imaginar cuál sería su cabreo en Movistar, si el caso hubiera sucedido igual
López corre en un equipo kazajo y Lutsenko pocas explicaciones necesita dar sobre lo que hace y no, siendo de la casa, tras, además, una negociación que se vendió dura para seguir en Astana.
Lo que vimos el sábado nos recordó a aquellas etapas del Tour de 201o en las que Contador se jugaba el pescado con Andy, mientras Vinokourov iba picoteando a ver si caía una etapa.
No es de extrañar que, preguntado por eso, Contador dijera que “el líder está por encima de todo”, también de victorias parciales como la que buscaba Lutsenko.
Y es que Astana, y especial uno de sus directores, Martinelli, ya ha dado que hablar tiempo atrás, como ese Giro en el que no se aclararon entre Aru y Landa y se acabó llevando Contador, o una Vuelta a Burgos en la que López perdió un liderato el último día pues por delante se fueron Taaramae y Scarponi en Lagunas.
Semanas después de salir por patas de Movistar, echando pestes del equipo, meses después de haber vivido fin de primer ciclo surrealista en Astana, Miguel Ángel López vuelve a comprobar que la realidad, su realidad, muchas veces se interpreta de forma muy diferente dependiendo quién lo haga y los problemas parecen acompañar de forma insistente al que consideramos uno de los mejores ciclistas del mundo en lo suyo.
Imagen: © 2022, Team Bahrain Victorious




