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Coronavirus: El ciclismo empieza a estar superado
El socavón que el coronavirus dejará en el ciclismo será importante
Decir que el ciclismo ahora mismo está superado, como la sociedad en general, por el coronavirus es retratar la realidad.
No podría ser de otra manera, lo que ayer mismo barruntábamos sobre la Milán-San Remo, y aunque parezca sensacionalista, toma forma en toda su extensión.
La incidencia del coronavirus en el ciclismo es una mancha de aceite que amenaza con crecer.
¿Dónde llegará?
¿Cuánto afectará?
Son cuestiones que, dentro de la frivolidad de todo aficionado que quiere disfrutar de su deporte, nos asaltan.
La realidad es tozuda, no es sensacionalismo, por muchas veces este mal anillado cuaderno es subjetivo, pero esto que estamos ahora contando lo estamos viendo está pasando.
El confinamiento de ciclistas en los hoteles de Abu Dhabi, las imágenes e historias de Cofidis han sido virales, es la imagen misma de una realidad frustrante e inquietante, adjetivo que, os juro, odiamos.
El relato de Nathan Haas, ciclista muy vinculado a la salud mental del colectivo, sería desternillante si lo que estuviéramos viendo no fuera una amenaza a que todo se caiga por el abismo.
La suspensión de las dos últimas etapas del UAE Tour fuero el prólogo de un reguero de noticias que todas alienadas marcan unas semanas muy complicadas.
Ánimo para los Herrada y sus compañeros, les quedan nada menos que diez días, hasta el 14 de este mes en ese recinto hecho sobre la nada para menesteres muy diferentes a los que les toca padecer.
UAE Tour es una carrera de RCS, el organizador del Giro y de todas las «majors» italianas.
Y entre ellas están las tres que han de venir: Strade, Tirreno y San Remo, así, rápido, el cogollo de la primavera transalpina, que hacemos bien en decir que es la primavera más genuina que existe.
Pero el reguero de situaciones deja bien a las claras que el ciclismo es un deporte superado por el coronavirus.
Así es la versión 70 km de esta Ciclobrava
A la espera que el Gobierno Italiano dé el golpe de gracia a las tres carreras, pero si están cerrando escuelas y universidades, qué no harán con el ciclismo, asistimos al goteo de renuncias por parte de los equipos.
El primero fue el Education First, le siguió el Jumbo Visma y prosigue el Mitchelton, quien, si no nos equivocamos también pone a parte la París-Niza.
El golpe es tremendo, pero si la cosa viene de arriba, creo que RCS podrá salir airoso de los compromisos que se rompen con estas suspensiones.
Emerge por eso un cierto tufo de descontrol en todo esto.
Es como si el Atalanta, Madrid y City se negaran a jugar la Champions.
Si en otros ámbitos las decisiones siguen una dirección lógica y normal, aquí todo se hace a título individual, rompiendo la baraja por uno de los lados.
Es normal y lícito que haya equipos que muestren sus temores, pero ¿no sería normal una acción conjunta?
Mientras la UCI se borra para suspender cualquier carrera.
Esto no es sensacionalismo, ni alarmismo, es la realidad pura y dura, lo que veníamos días barruntando, lo tenemos aquí.
Y el ciclismo es el hermano pequeño en toda esta historia…









