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El peligroso romance de Egan Bernal con las caídas
Las caídas de Egan Bernal son una peligrosa constante
La caída de Egan Bernal en el Campeonato de Colombia es, desgraciadamente, una imagen que nos suena.
Si miramos para atrás, no mucho, dos años no más, Egan Bernal ha tenido un peligroso idilio con el asfalto que hace relucir, si cabe más, lo logrado, que no es poco, por el fino ciclista del Team Ineos.

La primera que le recordamos, y que además vimos en primera persona, fue la del epílogo de la Volta a Catalunya, con escasos dos meses en el World Tour, en la curva anterior a la meta de Montjuïc, se fue al suelo cuando acariciaba la segunda plaza.
Le vimos ahí, quieto, inmóvil, yaciendo de blanco mejor joven, en una de esas estampas que no se olvidan.
No le impidió volver, y ganar la Vuelta a California, dejando muy atrás a Tejay Van Garderen cara a arriba.
En el Tour, en su primer Tour, antes de brillar en el control impecable para sus compañeros del Sky en Alpe d´ Huez, besó el suelo en la lotería de Roubaix.
Se estrelló contra un auto, se partió dos dedos, cedió quince minutos pero siguió en la carrera.
Tras el Tour, Egan Bernal volvería a caerse, esta vez en la Clásica de San Sebastián, en el mismo punto que Mikel Landa también se dejó las opciones de correr aquella Vuelta a España.
Ello no le impediría estar delante en los momentos cumbre de Lombardía, aunque aquel día Thibaut Pinot volaba.
José Luis García Serrano: encontrar luz en la oscuridad
El año pasado Egan Bernal no corrió el Giro, por una caída en Andorra, entrenando.
Su plan varió, llegó a tope al Tour y vimos el resultado.
Y no fue sencillo, porque con el amarillo de Suiza, tuvo este susto…
Así las cosas, el año de la defensa en el Tour empieza con otra caída de Egan Bernal, ésta del Campeonato de Colombia.
Como otras veces, el golpe, el calentón, las quemaduras no fueron suficientes para que cejara en el empeño.
Bernal siempre se levanta
Es increíble la capacidad de sufrimiento que tiene este tipo cuyos huesos emergen de su tostada piel.
Egan Bernal quedó en plaza de plata, en una carrera de un nivel brutal, por que no faltaba, sobre el papel, nadie.
Pensar en qué habría logrado Egan Bernal sin caídas pone tonto, pero al mismo tiempo preocupa, y supongo que preocupará entre los suyos que dé cada poco estos sustos.
Lo que está en juego en sus piernas no es poco, y el cariño que levanta menos…
Imagen: Federación Colombiana de Ciclismo



