Mundo Bicicleta
¿Qué es una kermesse? la misa del ciclismo belga
En una kermesse está el kilómetro cero de lo que conocemos del ciclismo belga
Si el ciclismo fuera religión, el Vaticano estaría en Flandes y las misas se llamarían, kermesse o “kermis” en flamenco. La salud del ciclismo profesional belga con sus dos equipos World Tour, dos Pro Continentales y 13 Continentales es incuestionable. El éxito del profesionalismo belga es el resultado de lo que se está cocinando en el campo amateur.
Así nos presentó hace unos años nuestro amigo David Bartolomé las kermesses, esas carreras de las que poco sabemos pero que son esencia ciclismo belga, ciclismo agreste, revirado, horrible para cuando pierdes la aspiración.
En una kermesse se junta de todo, populares con profesionales, y no se perdona un desliz, ni siquiera el apellido de salva.
Cuando se da la salida: maricón el último.
Con esos mimbres, Nacho queda con Sergio Torres, experimentado en la liturgia más íntima del ciclismo de belga.
En este sustrato nace la pasión y ésta crece hacia arriba, inexorable.
Una experiencia que quizá un día podamos ver en directo, mientras tanto nos lo cuentan y muy bien, tanto que dan ganas irse un domingo cualquiera, desayunar fuerte y apostarte en una calle de un pueblo cualquiera de Flandes, al son de un altavoz a todo trapo y gente encendida por el espectáculo.



