Ciclismo
¿Por que no cobrar en los puertos del Tour?
Una tasa en los puertos del Tour para mejor seguridad de los ciclistas
Leemos que en Edimburgo van a cobrar entrada por ver la presentación de equipos del Tour de Francia.
Unos treinta y dos euros por un acto que en Barcelona vivimos gratis y al aire libre.
Los organizadores justifican el pase por el aforo del recinto y buscan hacer rentable la gran apuesta de la ciudad escocesa por la carrera.
Hasta aquí, nada nuevo bajo el sol del negocio moderno.
Quieren monetizar el espectáculo y poner a las estrellas ciclistas a tiro de entrada de pago.
Ahora bien, si la puerta se abre para cobrar por ver pasar a los ciclistas en una tarima, cabe preguntarse por qué no aplican ese mismo peaje donde de verdad hace falta: en la seguridad en carrera.
Pensemos en Alpe d’Huez.
Cada año que el Tour pisa sus curvas vemos el mismo esperpento en las cunetas.
Si aplicasen un sistema de acceso de pago repartido por la subida, subirían solo quienes tengan plaza asignada.
Con un control de entradas selectivo no solo se financiaría el despliegue del puerto, sino que se evitarían situaciones bochornosas como las que acabaron con las opciones de Einer Rubio, el histórico impacto de Giuseppe Guerini o la caída provocada a Vincenzo Nibali.
El filtro del dinero suele limpiar de golpe a mucho desaprensivo que no acude a ver ciclismo, sino a emborracharse, disfrazarse y buscar su segundo de gloria ante la cámara a costa de la integridad del pelotón.
En Flandes ya aplican zonas de pago en los puntos clave de los muros y la carrera sigue viva.
Quien ama el ciclismo y quiere estar en el corazón de la fiesta paga la entrada, aunque pique un poco en el bolsillo.
Si el Tour no tiene reparos en cobrar por una ceremonia de presentación que siempre fue patrimonio popular, tampoco debería temblarle el pulso para regular la montaña.
Monetizar el circo de las fotos está bien para las arcas de la organización, pero utilizar ese mismo mecanismo para vaciar las cunetas de imprudentes y proteger a los corredores sería de verdad una medida útil.
Imagen: ASO Charly López








