Ciclismo
Pogačar no quiere enseñar el arcoíris en la Vuelta
Dominar la Vuelta de inicio a fin es posible para Pogačar
El abatimiento de Ethan Hayter en la silla caliente al ver volar esos nueve milésimas de segundo lo dice todo.
Se levanta, da espalda a la cámara e inclinación de cabeza: no es solo la frustración de perder una etapa por un suspiro, es la resignación de todo un pelotón que asume que no compite contra un rival, sino contra una figura histórica.
Tadej Pogačar no gana simplemente carreras; moldea la historia a su antojo y convierte cada exhibición en una constatación de su hegemonía.
Con este triunfo firma casi 130 victorias en su trayectoria profesional y estrena, si no me falla la memoria, su casillero en prólogos con un maillot rojo que evoca directamente a Jonas Vingegaard, el último en vestirlo en aquella extraña ceremonia final del año pasado.
Que el escenario fuera Mónaco, su residencia habitual, añade cierto simbolismo, pero la realidad del asfalto no perdona.
La crono inicial presentaba un trazado incómodo, por momentos feo y rocambolesco, marcado por ese túnel de carril bici de ida y vuelta que exigía precisión milimétrica.
En un terreno que sobre el papel no le pertenecía del todo, Pogačar volvió a adueñarse de la situación.
El esloveno contuvo a Hayter en el primer sector para rematarlo en un tramo final supertécnico que bordó con la precisión de un cirujano.
Ya no se trata de debatir si está en el cénit de su carrera: su combinación de motor, inteligencia táctica, determinación y depurada técnica demuestra que sigue encontrando margen de mejora en cada disciplina.
Ese afán de perfección es lo que vuelve imposible contenerlo.
La gran pregunta es si sostendrá el liderato de principio a fin.
El precedente de Tony Rominger en la Vuelta de 1994 está ahí, y con el respaldo del bloque de UAE, la gesta parece a su alcance a pesar de las amenazas de perfiles como Wout van Aert o Mads Pedersen.
Siete años después de rematar su irrupción con la penúltima etapa de aquella Vuelta, Pogačar abre esta edición adueñándose de la primera pieza del puzle. La carrera acaba de empezar, pero el mensaje ya está enviado.
Imagen: Toni Baixauli- Agencia creativa Cxcling








