Ciclistas
El maillot europeo quedará bonito en las espaldas de Evenepoel
Si Evenepoel no gana este Europeo hubiera caído en depresión
El Campeonato de Europa terminó con un desenlace de infarto, pero el título continental terminó en el bolsillo de Remco Evenepoel y precisamente en suelo esloveno y sin Tadej Pogacar en el concurso.
Una segunda plaza habría sido un trago horrible para el belga.
Puso todo sobre la mesa: un bloque volcado con Maxim Van Gils y Ramses Debruyne endureciendo la carrera, ataques lejanos, superación de una caída intermedia y relevos interminables en el tramo decisivo.
Le faltó pericia en la curva de entrada a meta, donde Giulio Ciccone le tomó la delantera y a punto estuvo de darle un susto.
El italiano disputó el sprint sin ser favorito y tras haber relevado bastante menos durante el tramo final.
Proclamaron ganador a Evenepoel, pero si declaran vencedor al ciclista de Abruzos la decisión habría sido igual de creíble.
Reaparece el recuerdo de aquella ajustada llegada entre Tom Pidcock y Wout van Aert en la Amstel Gold Race.
La milimétrica diferencia en la imagen fija rozó lo dramático.
Si Ciccone le levanta esta victoria, el fantasma de Sonny Colbrelli en Trento habría perseguido a Remco durante mucho tiempo.
El maillot blanco con las estrellas azules no se va a solapar con el arcoíris de campeón mundial.
Lo veremos en acción muy pronto, comenzando en el Giro de Lombardía, y a lo largo de toda la próxima temporada, destacando entre los grandes nombres del Tour de Francia.
La prenda europea no posee el carisma ni la tradición del maillot arcoíris, pero resulta vistosa, limpia y muy reconocible.
Quedará impecable en la espalda de Evenepoel, ya desde Lombardía.
Imagen: UEC








