Ciclismo
Pogačar cierra el ciclo más glorioso del maillot irisado
Pogačar cerró con victoria el 39% de los días que compitió como campeón del mundo
En tres días finaliza uno de los periodos más impresionantes que se recuerdan en el ciclismo moderno.
Tadej Pogačar cederá el maillot arcoíris tras dos temporadas completas en las que ha dinamitado por completo ese mito con el que crecimos generaciones enteras de aficionados: la famosa maldición del campeón del mundo.
Esa idea de que el maillot multicolor pesaba, que traía mala suerte o que atenazaba a sus portadores, se ha volatilizado de golpe.
Con el esloveno, sencillamente, la maldición no ha existido.
Han sido 728 días vistiendo la preciada prenda.
Dos años naturales impecables marcados por sus exhibiciones antológicas, desde aquel lejano triunfo en Zúrich hasta la exhibición en Kigali, firmando en ambas ocasiones cavalgadas para la historia del deporte. Durante esta etapa,
Pogačar se ha colgado el dorsal en 97 ocasiones luciendo el arcoíris y ha alzado los brazos 38 veces.
Es decir, ha ganado más de un tercio de las carreras en las que ha tomado la salida vestida de mundialista.
Un dato demoledor teniendo en cuenta la exigencia del calendario actual.
En este periodo ha disputado tres grandes vueltas, adjudicándose dos Tours de Francia, con la sola mancha del abandono en la primera semana de la Vuelta a España.
A eso se le suman siete monumentos, saldando cuentas pendientes en San Remo y alcanzando el podio en el infierno de Roubaix, además de seis vueltas por etapas y 12 triunfos parciales en las grandes rondas.
Números así colocan esta era a la altura de los nombres más grandes de la historia de la bicicleta.
La convivencia entre un corredor tocado por una varita y la prenda más mítica del pelotón nos ha regalado el ciclo de dominio más glorioso que posiblemente vayamos a presenciar.
El maillot arcoíris no pesaba; solo necesitaba a alguien capaz de volar con él puesto.








