Ciclismo
Una muy mala Ituzlia para Isaac del Toro

Isaac del Toro sale de la Itzulia lesionado y con dudas de su sitio en el equipo y en el World Tour
El ciclismo, en su vertiente más cruda, tiene esa capacidad de recordarte tu mortalidad deportiva justo cuando te sientes intocable.
Isaac del Toro ha probado en esta Itzulia el sabor metálico del asfalto, una medicina amarga que interrumpe un ascenso que parecía no tener techo.
Una caída el miércoles, a 85 kilómetros de meta, ha mandado al mexicano directo al hospital con la cadera y la pierna derecha maltrechas.
El parte médico del UAE Team Emirates lo explica: “Isaac Del Toro sufrió una caída en la tercera etapa de la Itzulia Basque Country y se vio obligado a retirarse. Sufre un desgarro muscular en el muslo derecho, además de varias abrasiones relacionadas. Se someterá a exámenes adicionales por precaución bajo la supervisión del personal médico del equipo“.
Sin embargo, el dolor físico es solo una parte de la ecuación.
Lo que realmente escuece en el entorno de Del Toro no es solo la abrasión contra el suelo vasco, sino el baño de realidad que la carretera le ha propinado incluso antes de caer.
Veníamos de un 2025 donde Isaac se comportó como un rodillo, inició el año ganando en Tirreno y el UAE Tour y proyectándose como el segundo mejor ciclista del planeta, solo por detrás de la tiranía de Pogacar.
Parecía que el crecimiento era lineal, infinito y sin oposición interna.
Pero el deporte no entiende de rentas.
En Aralar, mucho antes del abandono, Del Toro ya no era el gran dominador que esperábamos.
No estuvo ni cerca de Paul Seixas.
El francés ha irrumpido como la verdadera sensación, la nueva pieza del tablero que reubica a todos en su sitio.
Seixas no solo gana, sino que eleva la apuesta y lo hace con la insolencia del que sabe que el tiempo corre a su favor.
Para Del Toro, ver cómo surgen talentos que amenazan su estatus dentro de su propia estructura —donde él mismo desplazó a nombres como Juan Ayuso— debe ser un trago difícil de gestionar.
Los rumores de que el UAE ya vigila de cerca al galo no hacen sino confirmar que en este equipo nadie tiene el sillón asegurado.
Llegamos a la Itzulia pensando en el mexicano como el gran favorito tras sus dos victorias de esta temporada, y cuatro días después el panorama es triste.
El ciclismo es ese lugar donde pasas de ser el heredero al trono a ser un damnificado más por las caídas y la irrupción de un chaval más joven y rápido que tú.
La Itzulia le ha dado a Isaac del Toro una lección de realismo: el mundo no se detiene a esperarte, ni siquiera cuando eres el elegido.
Del Toro tendrá que curar las heridas mientras aprecia que, en este mundillo, la jerarquía se defiende cada kilómetro, porque siempre hay un Seixas dispuesto a pasar sobre tu sombra, como de hecho pasó él sobre otros.