Ciclismo
UAE Tour: La supervivencia de Antonio Tiberi
La anticipación es el arma de Antonio Tiberi para ganar en el coloso del UAE Tour
La victoria de Antonio Tiberi en la primera cumbre del UAE Tour deja un regusto de ciclismo de supervivencia, de ese que se cocina en el asfalto impecable y artificial de los Emiratos pero que requiere de una mala leche muy real para ejecutarse.
Para batir a los dueños de casa, a esa estructura del UAE Team Emirates que corre con la presión de la bandera y el presupuesto, no basta con ser el más fuerte; hay que ser el más listo en los tiempos.
Tiberi entendió que el riesgo era la única moneda de cambio válida para doblegar a Isaac del Toro, y la jugada le ha salido redonda por un puñado de segundos que ahora pesan como una losa en la clasificación general.
Es curioso que un corredor que lleva tiempo asomando el hocico en las quinielas de las vueltas por etapas estrene su palmarés World Tour precisamente aquí, en una ascensión que parece sacada de un simulador de ingeniería civil.
La carretera, con esos peraltes que pretenden emular la mística del Stelvio pero con el olor a alquitrán fresco y la ausencia de historia, fue el escenario de un duelo de estrategias contrapuestas.
Isaac del Toro apostó por esa progresión académica, por ir de menos a más, confiando en que la inercia de su talento le bastaría para cazar al italiano. Sin embargo, en este ciclismo de distancias cortas y cronómetros implacables, la suficiencia es un lujo peligroso.
El mexicano se quedó corto y Tiberi, que anticipó el movimiento con la desesperación de quien sabe que no tendrá otra oportunidad, aguantó el pulso para vestirse de líder.
Ahora queda por ver si este éxito actúa como el catalizador definitivo para el que, nos guste más o menos, es el mejor ciclista italiano de la actualidad para este tipo de escenarios.
Ganar es un dulce que cambia la psicología del corredor; te quita el miedo a perder y te otorga esa clarividencia necesaria para gestionar los días que restan.
Tiberi ha demostrado que para ganar a los locales hay que dejarse la vida en cada pedalada y no esperar a que la carretera dicte sentencia por sí sola.
La subida, monstruosa y solitaria, ha servido para poner a cada uno en su sitio, recordándonos que incluso en los desiertos más remotos, el ciclismo sigue siendo una cuestión de anticipación y de tener el coraje de romper el guion establecido antes de que sea demasiado tarde.
Imagen: FB Team Bahrain Victorious
