Mathieu Van der Poel
Tour: Mathieu Van der Poel está perfecto así
Que Mathieu Van der Poel no gane nunca el Tour no quita ápice de atractivo
Otro que ha puesto el pie a tierra en el Tour ha sido Mathieu Van der Poel.
La decisión que nos imaginábamos ha llegado, para estar perfecto de cara a la carrera olímpica de BTT, había que poner final al Tour, acumular entrenamiento sobre las ruedas gordas, últimos retoques y llegar con hambre de competición.
Hubo un momento en “La montonera” de Eurosport que Alberto Contador terció a favor de dejar a Van der Poel tal y como está, que está perfecto, que es Dios en carrera, el motivo para ver o no una carrera, el termómetro para saber si merece la pena gastar un rato viendo ciclismo.
Y argumentó como en el caso de Van Aert o el de Filippo Ganna.
Son corredorazos, una gozada verles, el factor diferencial para cuando esperamos etapas tostón y así han creado marca
Pero Van der Poel es otra cosa, un paso más allá de lo que vemos y estamos acostumbrados a apreciar.
Cabría saber si ha sucedido alguna vez que un ciclista haya dejado el Tour de Francia a medias como Mathieu Van der Poel por el oro olímpico de BTT.
Es que está ahí su atractivo, en que es único, original e inimitable.
Un Mathieu Van der Poel que realice una primera semana de Tour como la que hemos disfrutado, recordando a su abuelo, poniendo su apellido como el primero de la historia en vestir el amarillo dos veces, como su padre, ganando una etapa, reventando la carrera a 220 kilómetros de meta y desfondándose en la crono para mantener el amarillo…
Todo eso es oro, para él, pero también para sus esponsors, entre ellos su proveedor de bicicletas que da igual qué tipo monte, que gana o está cerca de hacerlo.
Este fin de semana, al calor de la jornada del viernes, me decían que en las casas de apuestas Mathieu Van der Poel se cotizaba para ganar el Tour.
Craso error, apuesta fallida, este chaval va a por la historia, una que es la suya y que, ahora mismo, nadie más ha escrito.
A ver Tom Pidcock parece el más próximo, pero es joven aún y debe demostrar si lo que hace Mathieu, a la larga, está a su alcance.
Es el ciclismo total, el circular de todo el año, y la generación que ha emergido lo entiende así, como un carrusel de modalidades que hay que ir probando y disfrutando, pues en su gozo, está el de la hinchada.






