Ciclistas
Tour: El mejor triunfo de Cavendish es ser dueño de su destino
Cavendish se despega de Hinault y se acerca a Merckx en la historia del Tour
¿Cuántas veces hemos enterrado a Mark Cavendish antes de ganar esta etapa del Tour?
Hace menos de un mes, a inicios de este junio que está acabando así titulamos un artículo: Mark Cavendish no tiene nivel para ir al Tour
Empezamos diciendo entonces…
Cuando Mark Cavendish prolongó en Deceuninck una trayectoria deportiva que hace algo más de medio año agonizaba, quien más quien menos pensamos que si alguien podía enderezar esa carrera a la deriva era Patrick Lefevere.
Y en cierto modo, medio año después, podemos decir que lo ha hecho.
Mark Cavendish no ha tenido poca presencia en lo que llevamos de campaña, aunque también es cierto que rara vez ha estado en el equipo A de la manada
Verle ganar en Turquía nos alegró, por que aunque no siempre caiga bien, Mark Cavendish es un tipo al que sólo puedes querer con esa entrega y pasión que le pone a su oficio, una ambición sin límites, que perdura y sigue vigente tanto tiempo después.
Eso fue hace unas pocas semanas, fruto de una curiosa situación que se dio en la Vuelta a Andalucía.
Al parecer Cavendish decía que no era una carrera apta para velocistas, y al día siguiente se impuso André Greipel, uno de sus compañeros y archirivales de siempre.
En esa regla de tres Lefevere dedujo que si Andalucía le resultaba muy dura, qué no sucedería con Cavendish en el Tour.
Pero este corredor que es un animal competitivo, resulta inapelable tanto dentro como fuera de la carretera.
Se agarra a un clavo ardiendo, eso si lo haces una vez, bueno, pero si sabes hacerlo muchas veces y casi todas bien, resulta que te aúpas como uno de los mejores ciclistas de la historia en lo tuyo.
Casi descartado, los astros empezaron a alinearse para el de la Isla de Man.
Primero Sam Bennett se lesiona, y al mismo tiempo dice que va a dejar el Deceuninck, una cuadratura que consumió a Lefevere, que rápido le sacó de la lista del Tour.
El velocista titular fuera, el treno de De Clerq, Morkov y cia trabajaría en el Tour para Mark Cavendish.
¿Podría ganar una etapa Cavendish? una pregunta que flotaba en más de una casa desde el inicio del Tour, una pregunta que, tratándose de quién es, no tenía una respuesta sencilla.
La carrera pasó y quemó etapas.
Sin Bennett en la salida, la llegada de la tercera etapa acabó con la presencia del otro gran coco del sprtint, el pequeño Caleb Ewan hacía una trazada muy peligrosa, atropellaba a Sagan, y al mismo tiempo quedaría fuera de Tour.
Cuando Mark Cavendish afronta el final de la etapa 31 que gana en el Tour de Francia, lo hace con un panorama muy despejado en cuanto a nombres, los dos mejores sobre el papel, fuera de la prueba y rivales como Bouhanni, Philipsen y Sagan, no nos engañemos, no son top.
Pero Cavendish dio cuenta de ellos, como lo hubiera intentado ante los top, como lo hacía frente a Greipel y Kittel, y le costaba un mundo entrar tercero, pues si el inglés es una cosa es cabezón, metódico, obsesivo y adicto, a la competición y por ende al triunfo.
El suyo es un éxito mayúsculo, cinco años después, que le despega de Hinault y le acerca a Merckx, pero si una cosa tiene esta victoria es que Cavendish es, ante todo, dueño de su destino, a él, nadie más que él le corresponde decidir cuándo deja el ciclismo.
Los demás, repartimos tabaco.
Imagen: © BORA – hansgrohe / Bettiniphoto






