Ciclistas
Necesitamos 100 Remcos Evenepoel

El debut de Evenepoel en Flandes superó expectativas
Han pasado unos días, el polvo del camino se ha asentado sobre el asfalto de Flandes, pero no quería dejar pasar la ocasión de diseccionar el debut de Remco Evenepoel en el monumento de los muros.
A priori, sabíamos que un ciclista de su calibre podía condicionar la carrera en un día inspirado, tal y como hizo el año pasado en la Amstel Gold Race.
Esa sensación se cumplió, pero con un extra de intensidad que conviene fijar.
Siendo sincero, Evenepoel no influyó directamente en el resultado final, pero contribuyó de forma decisiva al mismo.
Su presencia y la superioridad numérica de Red Bull en el grupo de elegidos tuvieron su cuota de protagonismo, aunque donde más pesó la figura de Remco fue en la obsesión que generó en Tadej Pogačar y, curiosamente, en Mathieu van der Poel, empeñados en que el belga no asomara la cabeza de nuevo en el grupo de cabeza.
La caza que se desata tras el Oude Kwaremont es antología pura y dura.
Cualquier otro corredor, sin ir más lejos especialistas en la lucha contra el crono como Filippo Ganna, se habría venido abajo ante el empuje de Van der Poel, como vimos en Harelbeke el año pasado.
Sin embargo, Evenepoel nunca le perdió la cara a la persecución.
No cejó en su empeño, siguió dando gas y apretando a los de adelante hasta el punto de que Van der Poel cayó en la trampa de Pogačar; el neerlandés se vació para evitar el regreso de Remco y acabó fundido por el esloveno.
Pero lo verdaderamente relevante aquí es la caza, esa persecución imposible que mantuvo en vilo a la carrera.
Durante mucho tiempo hemos debatido sobre las actitudes de Remco, sobre su rebeldía, sus desplantes o sus declaraciones cuestionando la valentía de rivales como Vingegaard.
No obstante, en la carretera, Evenepoel demuestra ser un gigante al que solo puedes derribar a martillazos.
Cualquier atisbo de vida le es suficiente para liarla y poner en jaque cualquier táctica establecida.
No ganó en Flandes, pero nos ganó otra vez a todos compitiendo de tú a tú contra colosos que ya le han vencido en Mundiales, Europeos o Lombardía.
Si Pogačar es ya una leyenda viva, Remco Evenepoel se confirmó en los muros como un rival a su altura.
No necesita el trofeo para demostrar que su ambición es el motor que mueve este deporte ahora mismo.
Imagen: FB Ronde Van Vlaanderen
Galego da área mindoniense
12 de abril, 2026 at 21:59
Van der Poel no entró a tope a los relevos como hizo Pogacar.