Ciclismo
Los 5 + 1 monumentos de la primavera ciclista
Aquí vais a ver los motivos por los que esta primavera ciclista pasa a los anales
Primavera ciclista de 2023, primavera que ya es historia, reciente, pero historia y memoria para nuestros sentidos.
Cuando el año que viene, estemos en los prolegómenos del “Opening weekend” y Eurosport nos haga un revival de lo que hemos visto estas ocho semanas de ciclismo mayúsculo, recordaremos lo felices que nos han hecho estos chicos.
Porque en el fondo es eso, goce y disfrute del aficionado por parte de estos genios sobre ruedas, una generación que, llevamos tiempo apuntando, vino para torcer las cosas, y desde luego que lo están haciendo.
Vuelvo, permitidme, al podcast que tenemos con David Etxebarria y su apunte sobre la Lieja-Bastogne-Lieja: “La Redoute vuelve a ser importante, como hace veinte o treinta años“.
La primavera que dejamos atrás ha sido sin duda un disfrute casi cada día que hemos visto ciclismo, incluso en algunas de las llamadas clásicas menores en las que no estaban los cocos, pero sí excelentes ciclistas como Jasper Philipsen en Brugge-De Panne.
Primavera ciclista de 2023, seis momentos para enmarcar
La Strade Bianche de Tom Pidcock…
Ya sabéis que en este mal anillado cuaderno somos mucho del chiquitín inglés, un ciclocrossman y biker metido a conquistador de corazones en la carretera y tierra.
La Strade Bianche en la que Pidcock se mete en el mismo palmarés que Van Aert, Van der Poel y Pogacar es una historia de maestro sobre la bicicleta y motor como pocos hay en el pelotón.
El pequeño se carga la carrera a la espalda y hace una travesía icónica hasta Siena, con esa bajada en a que pone en apuros hasta la moto.
El Poggio de Van der Poel…
El estacazo de Mathieu Van der Poel en la cima del Poggio al ataque sostenido de Tadej Pogacar es para verlo mil veces.
No contento con ir escondido casi toda la subida, sufriendo con la mirada hundida en su manillar, VDP se arroja el lujo de rematar al mejor ciclista del mundo ahora mismo, tomar a mil la curva de la cabina, ya hacia abajo, y esperarles en la meta de San Remo.
El Oude Kwaremont de Pogacar…
Sabíamos que Flandes iba a ser un show pero lo visto superó la expectativa.
Cada muro, ya en la zona roja, más decisivo y más duro que el anterior, el golpe final de Pogacar en el inicio del último paso del Oude Kwaremont evidenció todos los límites de Van der Poel en un solo segundo.
Flandes era el gran objetivo de Pogacar, desde el inicio de la temporada, por eso Jaén y por eso este punto de dulce tan sublime que ha construido en la primavera ciclista, poniendo en riesgo, incluso, el propio Tour de Francia.
El Carrefour de l´Arbre de VDP…
Yo creo que éste sería el momento, la guinda, el prime de la primavera.
Nunca en tan poco espacio de terreno pasan tantas cosas, el navegar de Philipsen, la emergencia de Van der Poel de romper aquello, la caída de Degenkolb, la contra y posterior pinchazo de Van Aert y la salida inmaculado, casi milagrosa, de Van der Poel, ileso ante tanto suceso.
En esos momentos el ciclismo compensa tragarse las mil horas de Compiegne a Roubaix que cada año despachamos con tanto gusto.
La Redoute de Remco….
Momentazo final para el cierre de la primavera ciclista, sabíamos donde iba a atacar y lo hizo.
No salió solo, cierto, pero lo mucho que le costó a Pidcock salir vivo de aquello le hundió en el tramo siguiente.
Y para acaba un bonus track, el sexto monumento de esta primavera, el ataque demoledor de Van der Poel a 80 kilómetros de Harelbeke que pilló a contrapié a Pogacar y secó Van Aert.







