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Ciclismo de carretera

La ruta 100 por la Gran Canaria Ciclista

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Seguimos sondeando el gran norte de la Isla de Gran Canaria

Volvemos a Las Palmas de Gran Canaria, kilómetro cero, para descubrir la ceja norte de la isla en bicicleta.

Esta vez nos lleva Elena, masajista de profesión y ciclista de corazón, que nos propone una ruta redonda, de cien kilómetros y 1700 metros de acumulado que abren la puerta a un territorio variado, con algunas subidas exigentes y bajadas técnicas, y entretenido que hace buena esa afirmación que en Gran Canaria conviven varios climas.

Seguimos en el norte… 

El itinerario sale de Las Palmas de Gran Canaria en dirección al norte de la isla por la autovía: ya a la altura del cruce de Moya, entramos por la carretera del Barranco de Moya y seguimos pasando por delante del Cenobio de Valerón, dirección a Guía.

Una vez arribamos a Guía, entramos en el cruce del Albercón de La Virgen, cogiendo la carretera que va subiendo hasta llegar a otro cruce, que si tomas recto te lleva a Moya.

Sin embargo, en este caso entramos a la derecha dirección Montaña Alta de Guía.

Esta carretera es muy bonita, con un paisaje de media montaña que no resulta muy transitada

Mientras avanzamos, por eso, el tiempo va cambiando, sobre todo en el punto que dejamos la costa y empezamos a subir hasta Montaña Alta, antiguamente llamada Piedra Molino, donde se va notando el fresquito.

El sitio es perfecto para hacer parada y tomar un café.

Luego sigue la ruta hacia Fagajesto, donde ya notamos un cambio en el paisaje, la arboleda toma la ladera, es todo más frondoso por ser zona de pinar, antes de virar por el cruce dirección a Juncalillo/ Artenara para rodar por el Pinar de Galeote, donde nos enfrentamos a unas rampas cortas pero con bastante desnivel.

En el siguiente cruce nos dirigimos dirección Fontanales y Moya, pasando por El Lomo del Palo, sitio de las famosas queserías especializadas en queso de flor, de leche de oveja, cuyos ganados veremos por la zona.

Una vez llegamos a Fontanales, donde podemos hacer una parada para degustar el queso, seguimos nuestra ruta hacia Moya con una bajada larga y de vértigo que nos lleva directos al Pagador en la costa Norte justo donde cogimos el primer cruce.

Desde aquí volvemos a Las Palmas de Gran Canaria por la autovía del norte para redondear una salida de cien kilómetros para sacarle más partido al norte de la Isla.

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Ciclismo de carretera

Las Tres Cimas de Lavaredo rozan lo irreal

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La historia ciclista de las Tres Cimas de Lavaredo viene del mismísimo Merckx

Es mirar las Tres Cimas de Lavaredo y ponerse a hablar de los Dolomitas, esa maravillosa y venerada cordillera de los Alpes italianos que debe su nombre al característico color de sus rocas y en honor a su estudioso el geólogo francés Dolomieu, puede resultar una tarea sencilla… o complicada.

Sencilla porque es fácil llamar la atención entre los cicloturistas el simple y mero hecho de pronunciar su nombre: Dolomitas. La tarea se complica cuando se trata de aportar algo nuevo entre tanto “gurú” de la alta montaña, pero lo voy a intentar.

Y si hablamos de Dolomitas, lo primero que se me viene a la cabeza es la figura inequívoca de las Tres Cimas de Lavaredo.

Esas tres rocas que emergen de la Tierra, esbeltas, bellas: la Cima Grande (3003 m), la Cima Ovest (2973 m) y la Cima Piccola (2857 m), componen esta tríada dolomítica. Suena a épica, mito, historia –dada su importante posición estratégica en estas montañas se produjeron furiosos asaltos militares y cruentas batallas entre italianos y austriacos durante la 1ª Guerra Mundial-, alpinismo –Paul Grohmann fue el primero en escalar la Cima Grande el año 1869-, geología –estas rocas se formaron hace 230 millones de años- y por supuesto ciclismo y por extensión, cicloturismo del bueno.

Siempre había querido ascender en bicicleta a las Tres Cimas de Lavaredo y comprobar por mí mismo la extraordinaria belleza del Lago Misurina o sufrir en mi propia carne esa rampa tan dura mantenida al 16% donde atacó Merckx en el Giro del 68 y desde luego disfrutar arriba de un entorno genuinamente dolomítico.

Este mes de julio he podido cumplir uno de mis sueños cicloturistas y así os puedo explicar mi experiencia en persona, de primera mano, paso a paso, kilómetro a kilómetro, pues cada uno que se pedalea constituye en sí mismo toda una aventura, un reto casi artesanal, al borde mismo de lo irreal y fantástico.

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De entre las posibles vertientes que yo conozco, a saber la de la olímpica Cortina d’Ampezzo (1224 m) y la de la hermosa Auronzo (864 m), me quedo con ésta última. Supongo que el hecho de que la carretera de Cortina soporta mucho más tráfico y que además se tiene que salvar antes del lago Misurina el Passo Tre Croci, fue lo que hizo inclinarme por la segunda opción.

Auronzo es una bella población en pleno Parque Natural del Lavaredo junto al lago Santa Caterina, aunque decepciona un tanto enterarse que es artificial, pero rodeado de magníficos bosques de abetos.

Al inicio de la subida la carretera va ascendiendo primero suavemente y sin demasiada historia durante unos 6 kilómetros, para inmediatamente después afrontar los siguientes siete mucho más duros con hitos enteros a una media de entre el 8 y el 9 % salpicados por numerosas rampas al 12 (según señales existentes).

Estos kilómetros nos irán muy bien para coger ritmo de ascensión y para ir probando sensaciones ante la tremenda pared que se nos avecina y que ya sentimos próxima.

Sobre el km 11 de ascensión pasaremos por el cruce que viene de Cortina y afrontaremos otro kilómetro entero al 8% para desembocar en un llano que agradeceremos tremendamente y en seguida aparecerá ante nosotros una estampa de postal, de ensueño: la imagen del lago Misurina con las Tres Cimas de Lavaredo recortadas al fondo.

Disfrutaremos de un par de kilómetros y medio de descanso bordeando la parte izquierda del hermoso lago –éste sí, natural-. Estamos ya a 1700 metros de altura, rodeados de un marco de fantasía donde podremos montar a caballo, practicar alpinismo, escalada, senderismo –hay un camino que progresa hasta el Refugio Col de Varda a 2115 m de altura, aunque si lo prefieres puedes subir en telesilla, eso sí “san paganini” de 9 euros-, piragüismo, mountain-bike, camping… y si no siempre te puedes tumbar en un verde prado y contemplar y dejarte llevar por los sentidos.

Pero dejemos el bucolismo y concentrémonos en la escalada porque una vez que dejemos el lago atrás iniciaremos la subida definitiva a las Tres Cimas: 7 km al 8 % -los 4 últimos al 10- salvando 576 m de desnivel.

Un desvío a la derecha con un cartel indicador nos señala el camino: es igual, tampoco hace falta y la carretera no engaña porque se eleva ya muy seriamente tras salvar una serie de dobles curva derecha-izquierda primero e izquierda-derecha después, para darnos de morros con “la pared”: el muro de 900 m al 16 % donde según dicen atacó Merckx, en el mencionado Giro, moviendo la bicicleta con increíble facilidad.

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Por si el porcentaje de semejante rampa no la delatara lo suficiente, en la calzada hay unas pintadas que lo recuerdan: 18 % marcado con un triángulo, así como restos del paso del Giro de aquel año: “Gibo” -Simoni-, Piepoli… incluso hay una que se acuerda de Patxi Vila, pero la más curiosa es una que dice en italiano más o menos que en ese punto empieza el Giro.

Salvada esta increíble cuesta donde pones todo lo que hay que poner, encontraremos un tremendo alivio en el llano y siguiente bajada a la altura del Refugio y Lago de Antorno. Muy bonito.

Así nos dejaremos caer hasta el “peaggio”. Sí, has leído bien, si quieres seguir ascendiendo tienes que pagar, como en el peaje de Martorell, eso sí, si vas motorizado: 20 euros del ala.

Pasando en bicicleta, ni qué decir tiene que no pagaremos un duro y que cruzaremos con una media sonrisa burlona mirando al vigilante de turno.

Es lo que hay: o pasas en bici o andando, si no, a rascarte el bolsillo para admirar un entorno natural ¿de todos?

El hecho de que exista este filtro, hará que sean pocos los vehículos a motor que nos podamos encontrar, aunque si lo hacemos en pleno mes de vacaciones, no podremos evitar el encuentro, y susto añadido, con algún “loco” del volante o algún autocar en alguna curva. Así pues, ojo.

Al salir de la zona del peaje y siempre con la vista entretenida en el hermoso paisaje, iniciaremos la última parte, y más dura, de la subida. Quizás los cuatro kilómetros más duros e increíbles que haya escalado nunca, –Angliru y Marie Blanque a parte, aunque no sabría qué deciros-.

Las curvas y los muros “imposibles” se van sucediendo sin tregua en una concatenación de rampas al 12, 14 y 16%, sin descanso alguno. Si vas mirando hacia abajo contemplarás con admiración cómo vas dejando atrás la serpenteante carretera, y en una de estas curvas fue dónde me encontré con el único ciclista en toda la ascensión, o mejor dicho la única ciclista: una chica con muy buena planta que estaba descansando y bebiendo sentada al borde de la carretera.

La saludé con un “hola, buongiorno” invitándola a continuar, aunque no sé exactamente si subía o bajaba, me miró y sonrió pero el caso es que ya no la volví a ver ni arriba ni abajo.

Las pintadas en el suelo como testimonio del paso del Giro continúan, y muchas recordando al llorado Pantani: los tifossi aún no lo han olvidado, tanto es así, que el Refugio de Auronzo (final “reglamentario” de la ascensión a 2300 metros) lo conocen como el “Refugio del Pirata”.

Seguí subiendo por esta interminable pared y lo debí pasar realmente mal, pero ahora, escribiendo estas líneas, no lo recuerdo exactamente, el dolor de piernas, el corazón a mil, sudando a borbotones, deseando acabar este sufrimiento pero a la vez no queriendo terminar, por temor a saber cuándo podré volver a sentir esta emoción.

Lo que sí recuerdo, es que en un momento de la escalada, el pedaleo se automatizó y mi cabeza paró, de algún modo, el dolor y pude continuar salvando curvas hasta que por fin pude ver al fondo de la carretera, y en lo alto, el ansiado refugio.

Una vez arriba la vista es impresionante, fantástica: la visión de las montañas dolomíticas hacen del entorno un lugar casi irreal, de ciencia-ficción, a la sombra de las ya muy próximas Tres Cimas.

En el bar podréis avituallar y comprar unos recuerdos y si queréis agua tendréis que comprarla porque además de que yo no vi ninguna fuente subiendo, en los lavabos hay un cartel que pone que el agua no es potable, y no me lo creo, sobre todo en un país como Italia que tiene unas aguas buenísimas, pero por si acaso la compré.

Tampoco vi españoles, la mayoría de turistas eran franceses, alemanes, ingleses y lógicamente italianos, y es que detrás de las Tres Cimas nos encontramos ya en Austria, concretamente en el Tirol.

Como ascendí con una bicicleta de ruedas gordas, aún me pude permitir el lujo de subir por un camino de piedras –frecuentado por muchos senderistas- un centenar de metros más arriba hasta el Refugio de Lavaredo, para poder seguir disfrutando del entorno y comprobar lo ya comentado de la primera Gran Guerra al ver un par de monolitos erigidos en una ladera en honor a los caídos.

Y allí me quedé más de media hora, en actitud contemplativa, rindiendo pleitesía a nuestros queridos Dolomitas y pensando cuándo volveré…

Imagen: Infobici

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Ciclismo

Lloret de Mar cultiva su “cultura ciclista”

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Melcior Mauri nos invita a conocer la versión ciclista de Lloret de Mar

El inventario ciclista de Lloret de Mar es grande. Sólo cabe ver dónde está emplazado, mecido por el Mediterráneo, en el corazón de un territorio tan ciclista como Girona y sus mil paisajes, con el Montseny a tiro, los grandes llanos del Empordà e incluso la propia ciudad de Girona, lugar donde viven tantos ciclistas profesionales de medio mundo.

Por su situación y servicios al ciclista, Lloret de Mar es una ventana a las mil opciones que la Costa Brava le ofrece al buen amante de la bicicleta. Así nos lo cuenta Melcior Mauri: “Es un sitio excelente para sacarle partido a la bicicleta, quedan cerca muchos paisajes y muy diferentes. Desde la media montaña de La Selva, por la zona de Sant Hilari, al mismo Montseny, muy exigente, sin obviar las carreteras de la Costa Brava hacia Tossa…”.

Melcior Mauri fue ciclista entre las décadas de los ochenta y noventa. En su haber reluce una Vuelta a Ciclista a España, hace veinte años, y una infinidad de triunfos, muchos de ellos logrados en la disciplina contrarreloj, la forma más objetiva de medir el esfuerzo y progresos de un ciclista.

Él es asiduo a Lloret de Mar, por varias razones. Organiza su Campus en el municipio y es embajador de una de las cadenas hoteleras especializadas en cicloturismo de Lloret de Mar.

Un destino como Lloret de Mar le ofrece grandes opciones al ciclista. Se puede salir dirección Vidreres, también hacia Blanes o para Tossa, siguiendo la línea de la costa” prosigue Melcior.

Melcior Mauri en la charla de Campus Costa Brava con Laurent Jalabert y el periodista Sergi Valdivieso

Melcior Mauri en la charla de Campus Costa Brava con Laurent Jalabert y el periodista Sergi Valdivieso

La Costa Brava y montaña más auténticas

Aquí el perfil de la costa es excelente -describe Melcior-. Puedes llegar por Tossa hasta Sant Feliu de Guíxols, incluso probarte en el alto de Sant Grau. Es un entorno visual brutal y muy recomendable para la época más ciclistas, eso es en primavera y otoño, pues en verano, al ser una ruta de accesos a las playas suele tener bastante tráfico. Para estas fechas hay otras vías más idóneas”.

Para rutas más tranquilas, el interior ofrece una red de pequeñas y encantadoras carreteras: “La zona del Baix Empordà no queda lejos y ofrece muchas vías para rodar fuerte, incluso para entrenar con viento. Podemos acceder al interior por varios sitios, encontrando buenos repechones donde limar las piernas”.

Si se quiere volar alto: el Montseny. “Está ahí con el Turó de l´ Home Collformic y Santa Fe, es duro y salen kilómetros yendo y viniendo desde Lloret. Tenemos otras subidas con su miga como Santa Pellaia, la Ganga, Sant Grau y otras” añade Melcior.

Todo lo mencionado anteriormente puede implicar un total de 600 kilómetros repartidos por rutas secundarias

 

Lloret tiene todo lo que necesita el ciclista

El municipio de Lloret de Mar es un entorno tranquilo y sosegado en los periodos más habituales para viajar para practicar ciclismo, como son la primavera y el otoño. De esta manera se puede disponer de una gran infraestructura hotelera y de servicios centrada en el cliente ciclista.

Los hoteles han sabido ver que el ciclismo es una buena fuente de ingresos fuera de temporada y se han equipado muy bien. Hay hasta 14 certificados que demuestran el nivel de especialización del municipio. Deben disponer de una bike station muy útil en la que puedes guardar tu bicicleta con toda tranquilidad, junto a un pequeño taller y zona para limpiar la bicicleta” propone Melcior.

En los hoteles se encuentra todo tipo de gastronomía necesaria para el ciclista, gastronomía internacional que incluye pasta y arroz, como principales fuentes de hidratos, sumadas a todo tipo de carnes y pescados a la plancha.

El ciclista que busca el rendimiento y mejorar tiene aquí su lugar, quien rueda por placer y con el ánimo de descubrir, también

Un sitio que además crece poco a poco entre los círculos ciclistas logrando algo que Melcior Mauri considera muy importante en un destino “la aparición de una cultura, un ambiente ciclista en el que los que viajamos con nuestra bicicleta nos sentimos cómodos”.

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Ciclismo de carretera

S-Sphire by Shimano: Las zapatillas voladoras de Roglic

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Así es la sensación de potencia en cada pedalada con las zapatillas S-Sphire de Shimano

En un azul impecable, casi hipnótico, salimos con las zapatillas S-Sphire, versión RC902,de Shimano, las mismas que hemos visto volar en jornadas tan señaladas como la de Lagos de Covadonga en los pies del maillot rojo Primoz Roglic.

A grandes rasgos hablamos de una zapatilla racing, para rendimientos elevados en carretera que ajustan a la perfección y transfieren toda la potencia que el ciclista le aplica al pedal.

En la descripción, Shimano nos habla del empeine 360 de esta versión en las zapatillas S-Sphire, con su refuerzo de talón, de las zonas pensadas para transferir todo el rendimiento en el pedaleo, de sus tecnologías…

Sin el motoraco de Roglic en los Lagos o en la jornada de Mos, la escabechina final de la Vuelta, nosotros hemos salido con ellas y hemos sacado varias conclusiones, la principal es la sensación de rendimiento que saben transmitir, un percepción que no queda en el terreno de lo subjetivo, se nota durante la marcha en la carretera y en los números que arroja el Strava, qué seríamos sin el Strava.

Pero la sensación de ir guapo, a la moda, ser el foco de las miradas, esto es algo impagable.

Ahí van más detalles de nuestra experiencia con estas S-Sphire, las zapatillas de Shimano para llegar a casa con la sensación del trabajo bien hecho…

Acceder a la review en El Velódromo Magazine by JoanSeguidor 

Imagen: Unipublic / Photogomez Sport

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Ciclismo de carretera

Gran Canaria Bike Week: Mil paisajes al desnudo

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Clima, recorridos de ensueño y compañerismo esperan en la Gran Canaria Bike Week

A modo de retazos, como en una especie de garabatos dibujados sobre el mapa, la Gran Canaria Bike Week, “La Cicloturista” de toda la vida, ya tiene todo dispuesto para acoger 1000 ciclistas del 4 al 11 de diciembre, es decir, el puente de la Constitución y Purísima, por toda la isla.

Hablamos de una propuesta de ocho etapas con epicentro en Maspalomas y su faro, y recorridos por toda la isla, entre ellos dos trayectos que se irán al norte, uno de ellos por capital de Las Palmas de Gran Canaria, y el otro en tour por la parte más verde de la isla.

Hablamos de la 33 edición de una cita imprescindible para el invierno de muchos ciclistas.

Sus raíces se solapan con las de la Vuelta Cicloturista a Maspalomas, en tiempos de frío y mal tiempo en los países de procedencia de muchos de los participantes

Tres señas de la Gran Canaria Bike Week son el buen clima asegurado, paisajes increíbles y gran compañerismo dentro y fuera de la ruta

Quien habla así es Ángel García, director deportivo de ciclismo de DR Eventos, organizadora de “La Cicloturista”

Además añade que “somos la única vuelta de carácter cicloturista por etapas en España y posiblemente una de las más largas del mundo, con ocho días de ciclismo para todos los públicos”.

Ciclismo a 23 grados en diciembre en un ambiente 24 horas ciclistas, buena preparación para la temporada y algunos tramos cronometrados para quien quiera exprimirse.

Salidas starter

Cada etapa tendrá un recorrido propuesto como decimos con salida y llegada al faro de Maspalomas, pero es que además se dispondrá una “salida starter”, más o menos a mitad de recorrido a la que podrá acudir quien quiera salir pero hacer menos kilómetros o acumular menos dureza.

Tenemos unos 1200 kilómetros de carreteras en la isla -prosigue Ángel- y de ellos 620 se recorren en la Gran Canaria Bike Week con unos 11.700 metros de desnivel. Para los que tomen la salida starter, la acumulación se irá a los 300 kilómetros y 4000 metros”.

Paisajes que describen la Gran Canaria Bike Week

Si tomamos tres referentes que expliquen la Gran Canaria Bike Week, nos vamos a tres entornos que reflejan el carácter poliédrico de la isla para el ciclismo:

Nos vamos al Faro de Maspalomas, punto de salida y llegada de la mayor parte de etapas que define nuestra manera de ser. Luego vamos al Pico de las Nieves, por mucho el puerto más duro de Europa, y eso que este año lo subimos por El Ejido algo más suave y finalmente al norte, en la etapa de la Gran Canaria Verde, por su diferencia con el sur en todos los aspectos”.

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Pues no es complicado ganar un Tour, que el pobre Roger Walkowiak casi tuvo que pedir perdón...

https://joanseguidor.com/walkowiak-tour-francias/

Todo es ciclismo en la vida de Ane Santiesteban. @ivoox https://go.ivoox.com/rf/79000804?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_content=audio&utm_campaign=tw_autopublish

Todo es ciclismo en la vida de Ane Santiesteban. @ivoox https://go.ivoox.com/rf/79000804?utm_source=twitter&utm_medium=social&utm_content=audio&utm_campaign=tw_autopublish

Omar Fraile, «Ojalá hubieran más equipos como Ineos»

https://joanseguidor.com/omar-fraile-podcast/

#PodcastJS

La Burdeos-París, ciclismo llevado a todos los extremos

https://www.ciclo21.com/burdeos-paris-ciclismo-llevado-a-todos-los-extremos/

Por @JoanSeguidor

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