Ciclismo
Tokio 2020: El ciclismo neerlandés en una montaña rusa
El mejor ciclismo del mundo también tiene sus momentos bajos en Tokio
A estas alturas de Juegos Olímpicos, muchos ya contábamos con varias medallas neerlandesas, más de cuatro en este caso, en el ciclismo de Tokio, pero lo que contemplábamos como una verdad absoluta ha quedado matizado por el capricho de los acontecimientos.
Lo cierto es que no les va mal: cuatro medallas llevan ahora mismo, con las cronos ya finalizadas, un oro y dos platas, pero viendo lo que se ha disputado, la carretera más el BTT, alguna medallita más ya les atribuíamos a priori.
Lo curioso ha sido cómo se han desarrollado las competiciones de los dos mejores ciclistas neerlandeses de la actualidad: Annemiek Van Vleuten y Mathieu Van der Poel.
Desenlaces increíbles para el que posiblemente sea el país más potente del ciclismo mundial y por ende de Tokio
El sorpresivo desenlace de la carrera femenina de fondo nos dejó un par de imágenes. la de Anna Kiesenhofer, una chica que sólo puedes querer sabiendo su historia -nos encantan l@s ciclistas que nunca olvidan sus estudios- y viendo su reacción, y la de Van Vleuten celebrando el segundo puesto por que pensaba que estaba colgándose el oro.
Ya sabeos que en los juegos no hay pinganillos, pero sí subidas y bajadas al coche en l que te pueden decir cómo va la carrera y las cuentas las que quedan por delante.
¿Pudieron tirar más las neerlandesas?
Posiblemente sí, tenían bazas para todos los escenarios, pero nadie dio cuenta de que la austriaca iba con ventaja tal que los números le saldrían como al final sucedió.
Van Vleuten celebró la segunda plaza creyéndose campeona, pero su comportamiento en el podio fue exquisito, la campeona así lo dijo
Hay ciclistas únicos, y demostrar que saber perder con misma entereza que ganar no está alcance de muchos.
Por eso nos alegramos mucho de su oro en la crono.
Si la historia de la no caza de Anna Kiesenhofer fue tremenda, no menos la rampa de madera que en teoría debía estar en el cortado del circuito de BTT.
Todos, delegaciones, seleccionadores, técnicos, ciclistas, incluso hasta los integrantes de la selección orange sabían que la rampa se retiraba tras los entrenamientos.
Todos, menos Mathieu Van der Poel
Tres semanas después de maravillar en el Tour y dejarlo con la promesa que lucharía por el oro olímpico en mountain bike, se pegó una hostia de las que duele sólo ver.
Tom Pidcock estuvo intratable, al punto que la cosa no estaba nada clara para el neerlandés, de hecho Mathieu había sido batido por el inglés en alguna Copa del Mundo.
Saber qué habría pasado en Tokio es una quimera, otra cosa es que la lucha habría estado bonita.
Como veis, estas cosas pasan hasta en las mejores casas, aún y así se llevan cuatro medallas, por el momento, con la de la resurrección de Tom Dumoulin en la crono y el bronce de Van der Breggen en la misma.
Y amenazan con seguir sumando en el ciclismo de Tokio, en pista tiene varios cocos en velocidad y en el omnium la baza de Kristen Wild.
El ciclismo en los Países Bajos es como las vacas en la India, una cosa sagrada, en el equilibrio de la bicicleta han encontrado el camino y ahora mismo podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que el mejor ciclismo del mundo, la suma de todas sus modalidades y sexos, se encuentra en este pequeño país que ganó terreno al mar.
No son sólo un maillot precioso by Bioracer, naranja, con la bandera en el centro…






