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Geraint Thomas es el competidor perfecto
Siempre defenderé el ciclismo de Geraint Thomas en este Giro
En ciclismo, como en la vida, pues al final esto no deja de ser un espejo de la realidad, hay una máxima que tiene que ver con la persona, los valores, cómo los plasma y la calidad que demuestra en cada gesto y momento.
Es una cuestión de coherencia, de hacer lo que debes, lo que sabes, lo mejor que puedas, como Geraint Thomas en el Giro que acaba de finalizar.
Es una evidencia, no hablamos del corredor más espectacular, es un ciclista con el gen Sky metido en el ADN.
Lo suyo es el día a día, competir sin más pretensión que ceñirse al plan, sin casi margen a la improvisación, confiar en la fortaleza del equipo, aguantar, encajar y saltar sólo cuando la situación invite a ello.
Eso, que para muchos es poco, es todo en la alta competición, tan igualada, con tan pocos superclase.
Geraint Thomas es el competidor perfecto porque corre con lo que tiene, con lo que hemos visto en el Giro.
Corrió la sensación que pudo haber sentenciado, pero no lo hizo, porque sencillamente no no pudo.
Ellos, los ciclistas, son los primeros interesados en decantar nada más puedan, si no lo hacen, es que no hay más.
A la inversa, Roglic no pudo hacer suyo el Giro hasta muy al final.
El Giro de Geraint fue perfecto hasta ls últimos dos mil metros de la cronoescalada.
Hizo lo que sabe, lo que os contaba antes, en medio de una carrera de supervivencia, en la que los rivales, e incluso compañeros del valor de Tao y Sivakov iban cayendo.
Geraint con el Giro tiene una asignatura pendiente, lo perdió por sendas caídas años atrás y ahora en el momento final.
Mucho me temo que, con 37 años y varias oportunidades dadas, esta historia se acaba aquí.
Pero no perdamos de vista de quién hablamos.
Cuando Geraint echó un cable a Cavendish en Roma, nos acordamos de la historia que estos dos y otros ciclistas británicos llevan a su espalda.
Una historia de éxito y dominio durante una década larga.
Ayudando a Cavendish, Geraint Thomas recordó esos años en los que fue el mejor gregario del mundo, un rol del que procede esa humildad que destila en cada cosa que dice y hace.
Y eso es de apreciar, cuando vino al Giro como outsider y lo tuvo en la mano hasta 24 horas antes del final.
Imagen: FB de Giro d´Italia






