Ciclismo
El cicloturismo ya no es el de alforjas e improvisación

¿Cómo se ha convertido el Adriático croata en la joya del cicloturismo?
Nos pasan desde Italia un informe que lo deja claro: El cicloturismo ha dejado de ser ese reducto de románticos con alforjas y mapas de papel para convertirse en una fría y precisa hoja de cálculo.
Lo dice el Cycle Tourism Index 2026, un informe a medias entre Bikenomist y komoot, que deja claro que ya no hablamos de sensaciones ni de “me han dicho que allí se pedalea bien”; hablamos de datos agregados de 2025 que dibujan un mapa de Europa donde la eficiencia y el atractivo se miden en puntos.
Es el fin de la era de los mitos y las leyendas.
El informe es una radiografía de la competitividad internacional que sitúa al arco mediterráneo y a los Alpes como los verdaderos polos de atracción.
En la cima absoluta no aparece un nombre clásico del imaginario del Tour o el Giro, sino Istria, en Croacia, con una puntuación de 71,12.
Le siguen las Illes Balears con 67,35 y de nuevo Croacia con Primorje-Gorski Kotar.
Es un golpe de realidad para los destinos que viven de rentas: la competitividad hoy se construye con paisaje, sí, pero sobre todo con clima, deseabilidad y una oferta de territorio que sea legible para el extranjero.
Lo que resulta más punzante del análisis es el concepto de la estacionalidad.
El índice no se limita a un ranking anual, sino que disecciona el año en cuatro geografías estacionales.
En invierno y primavera, las Illes Balears y Canarias mandan, aprovechando su condición de refugio climático.
Sin embargo, en verano, el corredor adriático croata arrasa.
Esto nos dice que el cicloturista extranjero es un animal de costumbres migratorias muy marcadas y que el éxito de una región depende de su capacidad para llenar el calendario o dominar una ventana específica de tiempo.
Croacia ha entendido el juego mejor que nadie.
Su éxito no es un milagro aislado de una ciudad, sino un sistema regional cohesionado donde Zadar, Šibenik-Knin o Split-Dalmatia reman en la misma dirección.
Mientras otros destinos europeos siguen peleándose por migajas de presupuesto local, el Adriático ha creado un producto internacionalmente reconocible.
El informe, que abarca catorce países, deja claro que el cicloturismo es ya un fenómeno medible que debería dictar las políticas de inversión. Si no estás en los datos, simplemente no existes en la ruta del ciclista internacional. La era de la anécdota ha muerto en Padua.