CX
El ciclismo de Mathieu Van der Poel también tiene límites
Ante la posibilidad de elegir, el ciclocross tiene las de perder con Van der Poel
Hace unos días relatamos nuestros 5+1 momentos TOP de 2021 y nos quedó un cuadro en el que Mathieu Van der Poel era el perejil de casi todas las salsas…
TOP MOMENTS 2021
5 + 1. la Strade galáctica de VDP
. el sterrato rosa de Bernal
. la etapa 7 del Tour
. la Tirreno de los prodigios
. los Lagos de la Vuelta
. la chocolatería de Roubaix https://t.co/BGmuffzuTp pic.twitter.com/lwi6Tk1J5P— JoanSeguidor (@JoanSeguidor) December 29, 2021
Si echamos la vista atrás sobre el relato de carreras que hacemos, de seis, en cuatro VDP es protagonista.
Un perfume de ciclista único, casi eterno, que se prolonga, como vemos, por toda la temporada y en todo tipo de carreras, desde el Tour a Roubaix pasando por Strade y Tirreno.
Todo ello, sin olvidar que abordó la campaña de carretera tras renovar su corona de campeón del mundo de ciclocross.
Aunque en este mal anillado cuaderno nos hayamos subido al tren de Van Aert desde un principio, negar el enorme valor del ciclismo que propone Mathieu Van der Poel sería de necios.
Su prestación es tan abrumadora, lo que pone en la carretera rebosa tanto, que cualquier apreciación sobre Mathieu, además de saborear el momento, va siempre sobre la sostenibilidad de ese ciclismo y si puede tener recorrido a largo plazo.
Muchos prefieren no darle vueltas y disfrutar el instante, es cierto, pero la realidad es tozuda y los múltiples frentes que VDP abre para competir hasta la extenuación también pasan factura
Estos días Mathieu Van der Poel está siendo protagonista por su espalda..
Este primero de enero tiene desde hace un tiempo una cita fijada en Baal, localidad cercana a Lovaina, donde el mundial, que contiene uno de los tesoros mundiales del ciclocross, el centro Sven Nys, un cofre de recuerdos y contenido sobre la modalidad de invierno que sueña con ser olímpica.
Mathieu Van der Poel no está en la cita, como no lo ha estado ni estará en otras
El ansiado duelo con Van Aert tendrá que esperar a la carretera, eso parece, pues VDP necesita curar esa lesión que arrastra desde Tokio y que le tuvo a medio gas, por ejemplo, en el Mundial de fondo.
El ciclismo de Mathieu Van der Poel también tiene tope, toca techo, no podía ser de otra manera, esta gente es humana, aunque en ocasiones nos parezca imposible.
VDP está entre la espada y la pared, y en estas que el ciclocross tiene las de perder, pues en nada tenemos las clásicas de primavera, un premio muy apetecible para quien se quedó en las puertas del infierno.
Todo buen aficionado a este buen deporte tiene que estar muy pendiente de esa espalda.





