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Dopaje en Colombia: ¿Hay paranoia?
Cuando gana un colombiano muchos cruzan los dedos por lo que pueda pasar…
No son tiempos sencillos para el dopaje en Colombia.
La luz que brilla desde hace unos años desde ese vergel de ciclistas dotados de talento y pegada nos ha podido cegar, pero voces anónimas nos hablaban de lo mal que estaban las cosas más allá del World Tour.
Una estructura podrida por los favores y el dopaje, un dopaje que estaba mucho más extendido de lo que nos podíamos imaginar, teniendo la trampa como una de las monedas de cambio.
Claro que, con Uran, Nairo, Betancur, Atapuma, Patano, Chaves, Henao y otros ganando aquí y allí, pocos nos preguntábamos de lo que había por debajo de la densa piel de la elite.
Pero hay una ley de física, que habla de la teoría del fluidos y la necesidad de salir hacia cualquier lado, una burda comparación que va de eso de “be water”.
La presión en ciertas esferas del ciclismo colombiano por la parte de abajo ha apuntado arriba y las cosas ya no son sólo achacables a la ristra de positivos en categorías más modestas.
Como aquella fila de positivos en la Vuelta a Colombia tan difícil de justificar.
Las cosas cambiaron para el gran público con la caída de Jarlinson Pantano, en un serial con tres capítulos mil veces vistos: presentación, momento que se anuncia el positivo, nudo,”todo es un error, es imposible”, y desenlace colgando la bicicleta.
Dejó entrever Pantano una cosa en el momento de colgar la máquina, que esto no es más que la punta del iceberg y que si él hablara…
Luego la salida de Manzana Postobón, una marca que en Colombia debería ir cosida al escudo nacional de ciclismo por la cantidad de tiempo y recursos que le ha dedicado al ciclismo en Colombia.
También el caso de Molano y su salida del Giro de Italia.
En fin, que la lacra que muchos lectores nos denunciaban no era sólo por abajo, también, por esa física de fluidos, apuntaba arriba.
Hay miedo, pavor, en Colombia cada vez que gana uno de ellos, más cuando se dan circunstancias como la del Giro baby, donde sencillamente están copando las etapas de montaña.
#Ciclismo ????♂️
????????Giro de Italia Sub-23
Arribo, 5ª etapa (meta en alto de 1ª):
1.????????Camilo Andrés Ardila: 3:56:51(líder)
2.????????Jesús David Peña: a 1:08
3.????????Éiner Augusto Rubio: a 1:12
4.????????Juan Diego Alba: a 1:22#GirodItaliaU23 pic.twitter.com/Dl9Zs3zCNQ— La Página Deportiva® (@LaPagDeportiva) June 19, 2019
Es un éxito que desconozco si tiene precedentes, pero que visto así suena abrumador, un orgullo para cualquiera que ame el ciclismo de su país, porque aquí vienen los mejores de la categoría y ellos se reparten el pastel.
Tras esto veremos si habrá más colombianos en el World Tour el año que viene.
Así las cosas, lo que debería ser una celebración sin paliativos, se convierte en un carrusel de miedo…
Ojo, me refiero a nuestra comunidad de aficionados colombianos.
Esta es la audiencia que hemos informado constantemente sobre el contexto y los hechos comprobados del problema. pic.twitter.com/hSzIz1VChd
— Eddy Jácome (@EddyJacome) June 19, 2019
El aficionado medio colombiano vive en medio de la paranoia del dopaje, pensando que bien, esos resultados son cojonudos, pero que cruza los dedos para que no piten dentro de unas semanas, meses o quién sabe, como ha sucedido con Juanjo Cobo, en ocho años.
Aqui aplica el dicho de cria fama, el ciclismo ya quedó totalmente impregnado de dopaje y tardará mucho tiempo en recuperar y especialmente si la fcc no hace nada, es necesario sancionar a los médicos de cada muchacho para que cada eslabón de los equipos tomen cartas en el asunto
— Juan Carlos Betancur (@JCBetancurP) June 19, 2019
Eso se llama poner la venda antes de la herida, aunque también hay realismo y conocimiento sobre lo que se cuece, y eso de la “fama bien merecida”.
En estos tiempos inciertos, en los que muchos desean que todo el Sky pite como lo ha hecho Cobo, dentro de un tiempo y les desmonten el chiringuito, es humano pensar así, igual que lamentable dejar en el camino la pasión ciega e incondicional que se le supone al aficionado del ciclismo.
Esperemos que las aguar bajen más calmadas y volvamos al terreno de lo deportivo, aunque mucho nos tememos que estamos, como bien se ha dicho, en la punta del iceberg.
Imagen: FB Giro d´ Italia U23






Alejandro Garzón
21 de junio, 2019 at 14:51
Aquí en Colombia las cosas no an cambiado no se trata de tapar el sol con un dedo es preocupante q no contemos con laboratorios certificados al igual q las pruebas a ciclistas son muy exporadicas pero no hay q echar más leña Molano no fue sancionadofue apartado por los resultados adversos en su hematocrito en Colombia hay zonas q están por encima de los 2000 metros el es de boyaca y esta es la respuesta a su resultado fue absuelto, no generemos más odio y polarización hacia el ciclismo Colombiano es cierto q nos ronda un manto de dudas cada vez q un colombiano compite pero esta en ustedes los periodistas el saber informar dar una noticia y no generalizar ya que también estamos preocupados por el tema y trabajamos para mejorar. Un saludo