Ciclismo
Hay que descubrirse ante Davide Rebellin en el momento de su retirada

Davide Rebellin anuncia la retirada del ciclismo 30 años después
Sé que la figura de Davide Rebellin es una bicoca en cualquier debate sobre ciclismo, que si muchos años, que si una historia como no la hay, que si se dopó, que si le hizo mucho daño al ciclismo…
A estas alturas de la película ¿qué queréis que os diga?
Creo que hay condenas que por ser perpetuas no son más justas, en todo caso es revolver siempre la misma porquería, sin perder de vista que esto no es más que un pasatiempo, para eso es el deporte profesional, y teniendo claro que nunca pondría como ejemplo de nada a uno de estos.
Hablo de Davide Rebellin porque leo que ha anunciado su retirada del ciclismo
Hace unos meses pudimos tenerlo en el podcast, en una charla de casi tres cuartos de hora que narran 30 años de ciclismo en el cuerpo de una persona que ahora tiene 50.
Si creíais que Valverde era longevo ¿qué me decís de este?
Para ubicar al personaje, hay que ir a los Juegos Olímpicos de Barcelona y al circuito de Sant Sadurní.
Él era el líder de la selección italiana en la cita de hace treinta años, pero los movimientos de carrera favorecieron a Fabio Casartelli, fallecido tres años después en el Tour.
Desde entonces, todo en la carrera de Davide Rebellin es monstruoso.
Debutó como profesional en agosto de 1992, en el Gran Premio Camaiore con Marco Pantani, luego corrió en el GB de Mario Cipollini, Fabio Baldato, Zenon Jaskula y Franco Ballerini, quien a los pocos años sería su seleccionador italiano.
En su haber un triplete histórico en las Árdenas, dominando Amstel, Flecha y Lieja en ocho días.
Lo hizo en 2004, Gilbert lo emularía en 2011, nadie más ha sido capaz desde entonces.
¿Una fecha? Agosto de 2008, cuando se situó segundo en el podio de Pekín, tras Samuel Sánchez, y por delante de Fabian Cancellara.
Aquel verano fue terrorífico en cuestiones de dopaje, pitó Riccardo Ricco en el Tour, pero también los compañeros de Rebellin en el Geroldsteiner, Schumacher y Kolh.
Davide haría lo propio tras colgarse la medalla de plata a la sombra de la gran muralla, medalla que perdería en abril de 2009.
Se abrió ahí un capítulo que nos suena de otros muchos: le quitaron la medalla y se quejó de defectos de forma, pero nunca más pisó un equipo ni una carrera del World Tour.
Dice que limpiar su nombre hubiera sido largo en el tiempo y costoso en dinero, y es cierto.
Todo aquello le pilló con 37 años y una trayectoria casi hecha en el máximo ciclismo, pero con ganas de alargar lo suyo con el ciclismo de competición hasta los 51 años, una brutalidad que pongamos en valor, pues es algo singular que sólo decirlo asusta: tres décadas compitiendo.
Sé que le hizo daño al ciclismo, en un momento lamentable para este deporte, pero obviar lo que ha logrado y ha vivido sería incompleto para valorar lo que ha hecho este corredor.
Es otoño de 2022, el único eslabón con el ciclismo que vio a Indurain, Rominger, Jalabert y otros grandes que tanto admiramos.