Ciclismo antiguo
Adiós, maestro Javier de Dalmases
Sin Javier de Dalmases perdemos un excelente relator de ciclismo
Hace ya un tiempo que hablé por última vez con de Javier de Dalmases, jubilado de El Mundo Deportivo.
Le invitamos al podcast, pero declinó.
El ciclismo —decía— le quedaba lejos.
Y sin embargo, había sido su casa durante más de treinta años.
Tres décadas en un rotativo histórico, más que centenario, que fue impulsor de carreras, promotor de actividad y espejo de un deporte que respiraba verdad.
Hoy, por desgracia, convertido en un panfleto para los ciegos del fútbol.
Leo que Javier ha muerto.
Y lo ha hecho joven, demasiado pronto, llevándose consigo un trozo de lo mejor que ha dado este oficio en el ciclismo.
Javier escribía de maravilla.
Hilvanaba historias con sencillez, con método, con claridad.
Le daba a esto de escribir otra dimensión: cuidaba la ortografía, el estilo, la estética.
Y lo hacía desde el terreno, narrando grandes carreras in situ, como quien pinta un cuadro desde el borde de la carretera.
Era un personaje.
Uno de los periodistas de peso en nuestra pequeña esfera ciclista, con proyección internacional y su nombre impreso en libros que aún rondan por casa desde que tengo uso de razón.
Un grande que se nos va.
Le conocí por primera vez en una llegada de la Vuelta a España, en Cerler, hace casi treinta años.
Zülle y Jalabert se disputaban una carrera que días antes había dejado Miguel Indurain, casi de manera prematura.
Recuerdo a Javier con su cuaderno en la mano, el gesto serio, la mirada limpia.
Su carácter era como su escritura: transparente, preciso, de calidad.
Le veo aún, enfadado con un periodista francés, no sé bien por qué, pero con esa pasión que solo tienen los que aman lo que hacen.
Con él se apagan un poco las luces de un tiempo en el que el ciclismo era el mejor caldo para las crónicas más ricas, más humanas, más verdaderas.
Pocos deportes retratan mejor la vida.
Y Javier lo hacía con maestría.
Descanse en paz, maestro.







Mateo de Dalmases Friday
10 de noviembre, 2025 at 12:33
Muchas gracias por estas palabras tan bonitas y llenas de cariño hacia mi padre. A la familia nos anima mucho que su memoria y energía sea recordada de tal forma. Un abrazo,
Mateo
Iban Vega
10 de noviembre, 2025 at 15:38
Muchas gracias Mateo. Son palabras que te puedo garantizar son fruto de la sinceridad y de lo importante que fue tu padre en la pasión por el ciclismo que tiene un servidor. Iban.